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viernes, 5 de junio de 2009

Y no cuesta nada

La noche ya había llegado, eran las 21:05 horas y yo venía saliendo del anden en la estación de Metro Einstein, iba a casa ya. Frente a las boleterías está el cajero automático que cada fin de mes se queda vacío y es que vive mucha gente por allá. Cuando cruzo por ahí miro hacia el cajero y veo que la pantalla dice "Desea realizar otra operación?", o algo por el estilo. Dudé un momento, mientras miraba la pantalla seguía avanzando. Me detengo y miro hacia atrás, nadie más lo había visto, entonces me decido y voy hacia el cajero.


Estando frente a ese aparato me recordé de dos amigos, ambos por separado me dijeron que si se encontraban en esa situación revisarían el saldo y sacarían el máximo de dinero que pudieran, uno de ellos hizo la salvedad que lo haría si es que la persona tenía una buena cantidad de plata en la cuenta. Volví a dudar sobre lo que haría.
Se me vino otro recuerdo a la mente: mi mujer dejó olvidada su tarjeta en un cajero automático de un supermercado hace algún tiempo, lo recordó a los dos días y fue a preguntar si alguien la había visto, ahí el encargado de local se la devolvió y ella se fue tranquila y feliz a la casa.
Leí nuevamente la pregunta de la pantalla y presioné el botón "No". Retiré la tarjeta en donde salía el nombre de una mujer (¿será sólo a ellas que les pasan estas cosas?) y me la llevaría para comunicarme con el Banco y que le dijeran a ella, pero encontré que sería muy engorroso, así que le traspasé la responsabilidad al guardia de la estación y éste a los cajeros de Metro, pues podía ser que la persona volviera por su tarjeta.

Camino a casa me preguntaba si sería bueno contarlo en este blog, ya que de seguro más de uno pensará que soy el "rey de los huev...", pero por otro lado está el "ejemplo" de lo fácil que es hacer una buena acción. Ahora esa mujer estará feliz y con su dinero intacto, dinero que se ganó con el esfuerzo de su trabajo, y estará tan feliz que ella también querrá hacer una buena acción con alguien, cuando esto ocurra esta otra persona hará lo mismo y así sucesivamente, será una cadena de buenas acciones.

¿Qué esperas para hacer tu buena acción?

3 comentarios:

No hay cómo hacer lo correcto, es el primer paso para ser una gran sociedad. Cosas tan sencillas como pagar el pasaje de la micro (en regiones no hay tarjeta bip), no adelantarse en las filas, respetar al que está detrás de la vitrina o de la caja, devolver el vuelto demás, avisar que a alguien se le quedó el auto abierto, en fin, cosas sencillas que hacen que la conciencia propia tome aire puro, y son una brisa de esperanza para quien recibe estas acciones honestas.

Es como el colesterol, estas acciones nos hacen bajar los índices mediocres de nuestra humanidad.

Saludos y un Gran Abrazo!!!

JRB

Mi lema es y debería ser el de todos: "No hagas a otro lo que no te gustaría que te hicieran a tí", así de simple y maravilloso.

Si todos actuaran así el planeta sería el Edén

Besitos,

Colega, me uno a usted. Celebro y aplaudo su accionar, definitivamente son esos gestos los que hacen que también otras personas actuen correctamente.

Lo felicito. que alivio...ah...y supongo que le pasa a ambos generos. Espero no sea privativo de las mujeres.

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