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martes, 27 de noviembre de 2012

La prueba del amor

Siempre se ha prestado para la broma esto de "la prueba del amor", pues inmediatamente se asocia a la relación sexual en la pareja. La verdad es que a diario están probando tu amor y así también tú pruebas el amor del otro, y no me refiero a que sea algo consciente que se hace, sino que solamente ocurre.

Estas pruebas del amor, en el 90% de los casos, son medidos desde la perspectiva del que evalúa y no desde quien realiza ese acto de amor. Al momento de comunicar algo ocurre eso mismo, es el receptor quien determina si el mensaje fue hecho con tino, tacto, tono, tolerancia y ternura (5 T), por tanto no depende de las intenciones que tenga el emisor. Muchas veces pasa que dices algo y la persona que está al frente tuyo se molesta o se pone a llorar porque se lo dijiste "con rabia", siendo que tú no lo hiciste con esa intención.

Para los actos de amor ocurre lo mismo y es precisamente ahí donde caes en el error, pues estás exigiendo que esas muestras de amor, esas pruebas de amor, sean de la forma que tú lo esperas, que tú lo deseas y no logras ver el esfuerzo que hace la otra persona por realizar este acto, que para ti puede ser pequeño, pero que para él o ella es un trabajo enorme.

Ejemplos en las relaciones de pareja tenemos por montones, así que solamente daré algunos para que logres visualizar a lo que me refiero:


  1. El varón siempre ha sido malo para llamar por teléfono, pero ella quiere que la llame a cada rato. Con suerte él lo hace todas las noches, pero para ella no es suficiente, entonces en vez de agradecer e iluminar su día con esa llamada ella se duerme triste pues durante la jornada él la llamo una sola vez.
  2. Él llega todos los días con mucha energía a casa, tiene cuerda como para unas horas más, pero llega cerca de las 9 de la noche, hora en que ella ya está muy cansada y lo único que quiere es acostarse y dormir. Pero él espera que puedan conversar, jugar, salir, ver una película o tantas otras cosas que se pueden hacer. Pese a su cansancio ella lo espera y se sienta a su lado mientras él come algo, así conversan un ratito... luego de eso se va a la cama. Entonces él se queda amargado, pensando que ella no hace ningún sacrificio por la relación y no logra ver ese tremendo esfuerzo que significa esperarlo y conversar algunos minutos con él.
Casos como estos se repiten a diario en las relaciones de pareja y dañan profundamente a la familia, no te dejan ver el verdadero amor que encierran estos grandes actos que para ti son poco.

Te invito a cambiar el chip, a agradecer de corazón estas pruebas, a evaluarlas desde el punto de vista del esfuerzo que hace él o ella por realizarlas y no desde lo que tú esperas del otro. Transforma la lata por el pequeño esfuerzo en una ALEGRÍA por el sacrificio GIGANTE que hace tu pareja por ti.

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

martes, 20 de noviembre de 2012

Un adiós esperado

Desde el primer día que Claudio Borghi asumió la banca chilena tuvo detractores, no digo que le desearan el mal, pero esperaban la primera derrota para pedir que dejara de ser el técnico de la Roja.

Siempre apoyé al técnico, pues me pareció que no pasó por él este magro rendimiento... bueno, no todo fue responsabilidad de él, siempre hubo otros factores que afectaron el juego, siendo el más notorio la voluntad de los jugadores. De todo este proceso solo puedo destacar el juego de Matías Fernández, quien subió su nivel y lo entregó todo en la cancha, pero el resto ni aplausos se ganó, no corrían ni en bajada y así es difícil que se ganen los partidos.

No juzgo al Bichi por dejar actuar libremente a los jugadores, pues como él siempre lo dijo: "ellos son adultos". Soy de la misma idea que él, entrego la confianza y la responsabilidad de su autocontrol a las personas, si ellos no quisieron responder a esta confianza, si ellos no quisieron portarse bien cuando los dejaron ser, entonces ya no pasó por el técnico la cosa. Te puede gustar o no el estilo libre de Borghi, pero no por eso le vas a exigir que se vuelva un teniente del ejército y que le prohíba hacer tal o cual cosa a sus dirigidos. Si el técnico anterior lo hacía, eso es otra cosa. 

El ex Rey Guachaca pagó con su puesto sus propios errores y el de sus jugadores. Así es, porque las fallas en la dirección técnica fueron notorias, la falta de reacción fue evidente y al final eso costó más de un partido. No digo que no haya trabajado, solo digo que el trabajo no fue bien realizado, se podría haber hecho mucho mejor.

De la dirigencia de la ANFP mejor no hablo, no he conocido dirigentes más malos que ellos (a la par de Blanco & Negro), lo hacen todo mal y pegan la puñalada en cualquier minuto. Lo que le hicieron a Claudio Borghi es una muestra de aquello: la semana anterior al despido lo habían ratificado en el puesto y le habían dicho que en el amistoso no se jugaba el puesto. Hubiese sido decente haberle dicho con anterioridad que ése sería su último partido. Sucio, es el epíteto más suave que se merece Jadue, Segovia y compañía.

No sé quien llegará a ser el nuevo DT de la Selección, pero lo que sí sé es que no será Bielsa, por lo que sus viudas seguirán llorando y aportillando el trabajo que esta persona quiera realizar.

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.


lunes, 12 de noviembre de 2012

Desafío Trek Subaru

Siempre me han gustado los desafíos. Hay unos más difíciles de superar que otros. Por ejemplo, aprender a bailar salsa es uno de los grandes desafíos que tengo por delante, no solo requiere de mis ganas, sino también de mi concentración, pues la danza y yo hemos estado peleados desde que nací con las dos piernas de palo.

Pero los desafíos deportivos en los que me he metido, son duros, pero se me hace mucho más fácil y agradable esforzarme por superarlos..
Así fue como llegué a inscribirme en el Desafío Trek Subaru de este año. Es una cicletada por el camino a Farellones que consta de tramos. El primero iba desde el mall Sport hasta un sector llamado Corral Quemado y ese fue el que tomé yo. Pensar en llegar a Farellones era de locos para un principiante en estas lides.

Mi trayecto era de 16 kilómetros (los otros eran de 24 y 33 kilómetros), desde los 829 metros de altitud, hasta los 1300 metros, con lo que comprenderás que no era algo tan fácil como salir a andar en bici por el parque, no, la subida lo complicaba todo.

Antes de llegar a mi primer kilómetro de recorrido ya había pasado la primera subida, por lo que el juego con las velocidades de la bici ya estaba en su apogeo. Así fue como en una mala maniobra se me salió la cadena y tuve que orillarme para arreglarla y volver a la competencia.

A los 3 kilómetros de recorrido ya sudaba como bestia y me maravillaba con el hermoso paisaje que me ofrecía el camino. El canto de los pájaros lo hacía todo más agradable. Todos subíamos con mucho esfuerzo, pues habían tramos donde de verdad costaba pedalear. Veía gente que se bajaba de su bicicleta y hacía el viaje caminando. Yo no, seguí pedaleando.

Cuando llegué a los 7 kilómetros me mentalicé para no decaer, ya llevaba casi la mitad y tenía que llegar a recibir mi medalla. Le puse más energía y puro pensamiento positivo. Así fue como vi el sector de la hidratación, era el kilómetro 10. Recibí mi vaso de jugo y me lo bebí mientras pedaleaba, había que recuperar un poco de líquido, me haría falta en el último tramo.

Kilómetro 13: solo el riachuelo, su bello sonido y la magnificencia del paisaje me hicieron seguir pese a lo que me molestaba el sillín de la bici, parece que había sido mucho tiempo sin subirme a una. Quería llegar y poder bajarme para descansar un poco. Ya no quedaba nada, había que ponerle un poco más de energía.

Cuando visualicé la meta apuré un poco el tranco y pasé por la línea de llegada con una gran satisfacción. El agradecimiento directo e inmediato fue para Dios por acompañarme y para mi familia por entenderme y motivarme con sus sonrisas a superarme día a día en estos desafíos que me pongo por delante.

Lo mejor fue volver, porque los mismos 16 kilómetros había que bajarlos pedaleando y más encima con el viento en contra... costó, pero finalmente llegué a casa.

Dicen que el trabajo dignifica y no lo dudo. Yo digo que el deporte energiza, relaja y te extiende la vida.

Te espero en la ruta.

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.




martes, 6 de noviembre de 2012

Una bella y sacrificada maternidad

Como varón puedo empatizar con una mujer cuando se martilla un dedo por error, cuando se hace un corte, cuando está con dolor de cabeza, resfriada o ese tipo de cosas, pero jamás podré empatizar con su maternidad.

Soy padre de un bello hijo y de una hermosa princesa, y como tal cumplo mi función y mi rol como el varón con autoridad en la casa (autoridad como padre, nunca tanto para agrandarme). Y la madre cumple otro rol y vive esta bella experiencia de otra forma.

De partida es ella quien siente moverse en su vientre a ese pequeño ser y todo lo que eso conlleva.
Sí, porque la maternidad no es nada fácil, no es tan livianita como la paternidad, pues la mujer se lleva todos los malestares que esta nueva vida implica.

Los primeros 3 meses son de mareos, náuseas, dolores de cabeza (esos reaparecen cada vez que el hombre quiere... bueno, ya sabes, ejercitarse) y cambios varios en el organismo de la mujer. Se le quitan ganas de comer y anda con asco de algunos olores, aromas y comidas.

Pasa el tiempo y junto con empezar a crecerle la barriga para ir albergando a tan hermoso ser, también sus senos se les empiezan a llenar de leche, lo que produce que el peso aumente y por tanto la espalda comienza a doler. Se hace difícil caminar, se cansa a los pocos pasos. Además se siente horrible, y si le dices que se ve hermosa te mira con esa cara de pena y te dice "mentira, estoy fea", y ahí ya no sacas nada con decirle más cosas bonitas, porque ella se siente de lo peor.
En momentos así es mejor ni acercarse, la bomba nuclear queda chica al lado del genio de una mujer embarazada.

Se acerca el parto y las molestias aumentan en intensidad. Y no basta con eso, además se agregan las contracciones, dolor que jamás sabré lo que es, pero al ver la cara de mi mujer y escuchar el relato de otras mujeres no me cabe duda de que es doloroso. Claro, hay mujeres que las aguantan, pero de que duele, duele.
Y en el parto natural no hay segunda lectura, el cuerpo de la mujer se desgarra, sangra y los gritos indican de un dolor terrible, que solo se pasa cuando esa mujer logra ver el rostro de su bebé llorando y clamando por la voz de su mamita.

Para quien tiene parto por cesárea la cosa no es menor, pues si bien no tiene rasgadura de su cuerpo, sí tiene dolores después, cuando ya está en la cama con su bebé al lado. Esto puede durar uno o dos días, momentos en los cuales el ánimo decae y la sonrisa es casi forzada.

Nosotros bien podríamos pensar que con el parto ya se le acabaron todas las molestias. CUEK... ERROR. Comienzan a amamantar y sienten nuevas molestias. El bebé aprieta fuerte el pezón de la mujer, una parte muy sensible de su cuerpo, y succiona para obtener la leche que lo alimente y calme su pequeña tripa vacía en el estómago. A veces se les rompe el pezón de tanto que muerde el bebé. Tanto duele que no se pueden ni tocar.
Y si le da mastitis, aparte de la fiebre, el dolor es tremendo. Senos llenos de leche que duelen, que se aprietan,  que apenas un roce te hace arder... miro sus caras y las compadezco.

No, no puedo empatizar con esa maternidad, no puedo ni siquiera imaginar todas esas molestias y dolores, solo puedo rendirles un homenaje a todas esas madres que se sacrifican para poder traer al mundo a tanto ser hermoso.

Un altar para ti mujer, es poco homenaje para todo lo que entregas.

GRACIAS.

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.


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