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martes, 28 de junio de 2011

Mi diario de motocicleta 2

Empecemos a derribar mitos en cuanto a los motoqueros. Uno de esos mitos dice lo siguiente:
"el motoquero tira pinta, le va bien con las mujeres".
Puede ser cierto eso de que el motoquero tira pinta, pero eso dura lo que uno tarda en bajarse de la moto y sacarse el casco, es como la escena aquella de Fiona esperando a su príncipe encantado y ¿a quién ve?... a un ogro.
Las motos por sí solas tiran pinta y tal vez el que la conduce tira pinta en un semáforo en rojo, pero así es refácil, lo único que se le ve al motoquero, sobre todo en otoño-invierno, son los ojos. O sea, más encima hay que tener unos ojos de color claro o una mirada seductora para tirar pinta... cero posibilidad.
Y si la moto es una scooter, olvide eso de que va a tirar pinta, con suerte le preguntarán si es difícil o no manejarla.

Otro de los mito es: "el motoquero pasa frío arriba de la moto". Ese mito es cierto en la medida que no te abrigues bien, pero si lo haces como es debido no se siente nada. La técnica es vestirse como cebolla: por capas. La primera capa de ropa es pegada a la piel y luego vienen 2 o 3 capas más, el que lo hace así no pasa penurias... Sí, su deducción es correcta, ocupo matapasiones en mis piernas, todo sea por evitar el frío.

Si usted conoce otro mito que haya que derribar le invito a anotarlo, compartirlo, comentarlo, reírse de él o en una de esas el mito se vuelve leyenda.

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

martes, 14 de junio de 2011

Mi diario de motocicleta

Las historias que se pueden contar sobre las motocicletas y sus conductores son muchas, pero no todas de ellas reales, así que no crea todo lo que se dice, lo que escucha o lo que lee sobre esas personas que desafían el viento y el frío cada día en su corcel de dos ruedas.

Una de las cosas que se dice es que somos un tanto locos aquellos que nos subimos a una moto y si bien es cierto que unos cuantos lo son, también es cierto lo que leí en una entrevista que le hicieron a "Chaleco" López donde dice que para andar arriba de una moto NO hay que ser loco, pues el que lo es, lo más probable es que no pase Agosto. Hay que andar con los sentidos muy alerta, concentrado al máximo, pues los "eventos", las piedras, la gente que se cruza, o los automovilistas que se creen dueños de la calle aparecen de repente.

Ya llevo más de un año arriba de una moto, me he caído, me han botado, he sentido frío, me he achicharrado en verano, viajé a la playa y quise recorrer el sur de Chile, pero quise no más, el bolsillo y el corazón dijeron otra cosa, era mejor quedarse en Santiago. He tenido que empujar mi moto unas cuantas cuadras cuando he quedado en panne y vaya que cuesta, son unos cuantos kilos que hay que llevar al lado, y si es en subida se siente mucho más.

En fin, se pueden vivir muchas cosas arriba de una moto, incluso te puede morder un perro como me ocurrió el sábado recién pasado. Y hay otras cosas que aún no he experimentado, como aquella que tiene más pinta de mito urbano que de realidad, y me tinca que no lo haré, se me imagina muy incómodo... debe ser algo así como hacerlo en la playa, después la arena... hablo de almorzar arriba de la moto, por si acaso tu mente se estaba yendo para otro lado.

¿Y cuándo te animas a andar en una motito?

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

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