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jueves, 20 de agosto de 2015

Un Metro de respeto

La Educación, el Respeto y el Amor son 3 cosas que van de la mano con la Familia, base de toda sociedad.
Abriendo un poco el espectro de la mirada nos podemos dar cuenta que esas 3 cosas son las que escasean en esta época en mi querido Chile. Entonces la conclusión cae de cajón: la base está resquebrajada, o sea, la Familia no está cumpliendo con su rol.

En el Metro de Santiago, para quienes viajan a diario en él, se ha perdido todo Respeto, es una especie de jungla donde el más fuerte se impone. Si eres de estatura baja debes convertirte en todo un Napoléon Bonaparte para imponerte ante esa masa que quiere avasallar contigo.
Un hombre no vidente fue víctima de violencia de parte de un usuario que estaba sentado en el suelo del vagón impidiendo que más personas se ubicaran en ese lugar. Le molestó que le corrieran su bolsa con el bastón y respondió con un golpe que hizo que el hombre ciego cayera y perdiera la conciencia por unos minutos.
Al ser entrevistado, el victimario dijo: "de haber sabido que era ciego no habría reaccionado de esa forma".
Con lo que entiendo que de no haber sido ciego el golpe que le dio habría tenido justificación.

¿De qué me perdí?
Hasta donde yo sé la falta la cometió quien estaba sentado en el suelo faltando el respeto a todas las demás personas que buscaban un espacio en el Metro para poder llegar a su hogar, a su trabajo o a donde quisiera ir. El que recibió el golpe, sea ciego o no, merece todo el respeto del mundo, y eso empieza por respetar su metro cuadrado que en ese medio de movilización debe ser compartido por 6 o 7 personas.

Volvemos siempre a lo mismo: la Familia.
De una vez por todas hay que trabajar en eso y no lo digo con políticas de Gobierno, sino con políticas de familia. Ya debemos dejar de estar tan ocupados en otras cosas, hay que darle el tiempo que necesita la familia, esa rica conversación con los hijos, menos trabajo y menos tele. No digo que estemos todo el día como los amish en las casas, sin tecnología para poder conversar, digo que hay que darse el tiempo y el espacio para aprender en familia sobre lo que de verdad es la vida.
Así ganaremos en respeto, amor, y construiremos una sociedad mejor.

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

jueves, 13 de agosto de 2015

Prohibido prohibir

Desde temprana edad he escuchado y leído que Chile es el "jaguar" de América, el país más solvente económicamente y con los menores índices de corrupción (imagínate como está el resto del continente). Y a medida que avanzan los años me he dado cuenta que eso es un bonito discurso, una maravillosa etiqueta que solo busca ocultar lo que realmente somos: un país lejos del desarrollo.

Nos falta mucho en varias materias. Por años a lo que se aspira es a tener un buen crecimiento económico, pero en todo el resto estamos carentes y con una despreocupación absoluta.

Bueno, no absoluta, porque al menos se han encargado de llenarnos de leyes prohibitivas y sin las fiscalización para que se cumplan. Pero lo que es peor, no hay una educación desde la base (familia) para que no se tenga que prohibir nada.
Si nos ponemos a revisar las leyes, nos daremos cuenta que la mayoría tiene por fin obligar a que la gente sea sensata y con un mínimo de sentido común. Es triste que tenga que ser así, pero lo es.

Si tan solo aprendiéramos desde la casa lo que es el respeto por la vida de los demás y la vida propia no tendría porqué existir una ley que prohíba ir demasiado rápido en vehículo por las calles. No existiría una ley que prohíba pasar la luz roja del semáforo. No existiría una ley que prohíba estacionar el vehículo en las salidas de otros vehículos. No existiría una ley que prohíba fumar en lugares públicos y cerrados.
En fin, son solo unos ejemplos para señalar que todo eso no sería necesario si el respeto por la vida fuera algo que nos inculquen desde la casa.

Lo mismo pasa con la educación vial: no existe. En la casa con suerte se le dice a los niños y niñas que deben cruzar con luz verde y en la esquina, pero solo queda en eso, en decirles, porque la realidad que ellos ven cuando salen de la mano de su mamá o su papá es que se puede cruzar en cualquier lado, con rojo incluso, pero mirando bien a ambos lados.

Educar no es solo traspasar conocimientos, fechas, datos, va mucho más allá y como sociedad se está dejando de lado... desde hace varios años.

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

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