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lunes, 30 de junio de 2014

El sueño inconcluso

Disfruto de los mundiales de fútbol desde 1986, que es cuando tengo memoria.
Ese año vibré con los goles de Maradona y su triunfo. 
En 1990 me emocioné con el Toto Schilacci en su lucha por alcanzar el título para Italia.
En 1994 los goles de Romario me hicieron verlo como el mejor del mundo.
En 1998 por fin vi a la Roja en un mundial, y disfruté con ese casi casi frente a Italia y con la sufrida clasificación a los octavos de final, pero ya sabía que Brasil nos pasaría por encima.
El 2002 el fenómeno Ronaldo quedaba inmortalizado en el planeta fútbol, y el 2006 Italia dio clase de pragmatismo para quedarse con la Copa, con polémica incluida en la final.

Hasta que llegó Bielsa y le cambió la mentalidad al futbolista e hincha chileno. Ese 2010 por primera vez los futbolistas chilenos hablaron de ganar la copa, pero otra vez apareció Brasil y todo se vino abajo, nos pusieron en nuestro lugar.

Este 2014 sentí la copa más cerca que nunca. Me emocioné con el himno nacional cantado para todo el mundo. Me sentí hincha del mejor equipo del mundo cuando con 2 goles despedíamos al campeón actual.
De nuevo apareció Brasil, pero esta vez el rival había cambiado, el hambre de triunfo hizo que todos corrieran y dieran lo mejor de sí para tener de rodillas a los que pretendían pasarnos por encima, esperando llegar a los penales para tener alguna posibilidad de eliminarnos... y lo lograron.

Recuerdo una madrugada del 2000 cuando solo en casa veía a la Roja peleando y ganando la semifinal, eso hasta el minuto 83 del partido. Camerún dio vuelta el marcador y me dejó mirando atónito como los sueños de la medalla de oro se escurrían en pocos minutos. Lloré amargamente en solitario.
También recuerdo cuando una noche de diciembre del año 2006 fui al estadio y vi como un equipo mejicano daba vuelta el marcador para dejar a Colo-Colo sin la Copa Sudamericana. Esa vez lloré camino a casa.

Este sábado abracé a mi hijo para buscar consuelo de algo que no podía entender. Él estaba con la bandera viendo los penales y yo soltaba mis lágrimas mientras lo abrazaba. Lloré con pena, no con pena de fanático, sino con pena de verdad, de aquel que ha visto pisoteado sus sueños. Sé que siempre habrá otra oportunidad y que con trabajo se logrará el objetivo, pero este año ya no fue.

Por primera vez el mundial de fútbol ha terminado de manera anticipada para mí.

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

martes, 17 de junio de 2014

Sin manual de instrucciones 2

Partiré aclarando que al hablar de hombres y mujeres en este post no me refiero a la totalidad de cada género, pues siempre hay alguien al cual no le calza la descripción, sin embargo sí lo hace más del 80% de cada sexo. ¿Comprendido? Espero que sí porque allá vamos.

En el manual de instrucciones de cada hombre debería venir un capítulo especial para "El Mundial de fútbol". Cada cuatro años es un mes dedicado al fútbol, en ese mes no existen cumpleaños, reuniones familiares o cualquier cosa que signifique salirse de la concentración para ver el deporte rey.
Este capítulo del manual es muy importante, ya que la mujer no entenderá el porqué te interesa ver cada partido que hay, incluso cuando tu selección no ha clasificado a la máxima justa deportiva. Tampoco entenderá que tú quieras ver el resumen de la jornada cada noche cuando estés en casa.

También hay mujeres fanáticas del fútbol y ellas no serán un problema a la hora que el varón se siente a ver fútbol, es más, hasta te acompañará siempre con algo rico para comer y beber, esos detalles jamás se le pasan por alto a la mujer. Pero para aquellas chicas que solo ven piernas y calugas dentro de la cancha esto de sentarse a ver fútbol no es el mejor de los panoramas.

Es un mes, solo un mes, después de eso le puedes exigir a tu hombre que haga todo aquello que quedó pendiente, pero durante ese mes no le pidas salir de compras justo cuando hay partidos tan "trascendentales" como Irán-Nigeria, menos si tu hombre pidió vacaciones en su trabajo para ver los encuentros. Tampoco se te ocurra aspirar la casa justo cuando va a empezar el partido. Es más, puedes aprovechar esas horas de embobamiento para sacarle la tarjeta de crédito y partir de compras tú sola.

Ah, el manual de instrucciones es para entender al hombre, no al deporte en sí, así que no pretendas que ahí te expliquen cuando es gol, quien es el hombre que corre entre medio de los jugadores con otra camiseta, que es off side o porqué le sacaron tarjeta amarilla. Eso ya requiere de un Postgrado en Deportes Televisados que de seguro no querrás tomar.

Y si lo ves con el álbum del Mundial y pegando laminitas como niño (a veces te dirá que se lo compró al hijo, pero es mentira, a las finales es él quien quiere juntarlo) no te burles ni te enfades, solo déjalo, porque entenderlo no podrás.

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

martes, 3 de junio de 2014

Educación inclusiva

Cada vez que me hablaron de la Educación inclusiva yo fruncía el ceño y opinaba que me parecía que la gente que es diferente debía ser educado diferente, pero estaba muy equivocado.
Esa persona que es diferente se desenvolverá en la misma sociedad que yo, por tanto debe estar preparado o preparada para ello, y la mejor manera de hacerlo es integrarlo a la educación tradicional.

Me costó entender el porqué la mamá de Forrest Gump hizo tremendo sacrificio para que su hijo fuera aceptado en un colegio común y no en uno especial, ella quería la misma educación para su hijo, al cual ella lo consideraba normal dentro de sus diferencias.

En Chile nos falta mucho trabajo por hacer en pro de esta integración de todas las personas que no son como la mayoría, y esto incluye también a los extranjeros que llegan a vivir en este país. Las discriminaciones no se detienen, solamente bajan su intensidad, porque para muchos el decirle "negro" a una persona de piel morena es normal, pero tal vez para esa persona eso es deprimente, y no porque no sea negro, sino porque es un ser humano, tiene nombre, tiene identidad y se ve menoscabado cuando se le trata de otra forma.

Es cierto que las personas con autismo, con síndrome de Dawn, con esquizofrenia, con bipolaridad, con sordera, o con algún otro trastorno necesitan una forma distinta de educarlos, pero lo peor sería aislarlos en una burbuja que solamente les duraría lo que demora en acabar la clase.
No son ellos quienes deben adaptarse a la educación que se les imparte, porque tienen limitaciones que por mucho que quieran, no les permitirá avanzar a la par de sus compañeros. Es el sistema educativo, son los profesores quienes deben adaptarse. Y acá también cumplen un rol importante las universidades, quienes deben incluir en la malla curricular de Pedagogía ramos que tengan que ver con la educación diferencial.

Con la reforma educacional se da un paso al quitar de los colegios el proceso de selección mediante pruebas, entrevistas y otras cosas que ya de por sí estresan a un niño o niña "normal", y con mayor razón estresarán a alguien con diferencias cognitivas.
Es un paso y se agradece, pero todavía es poco, pues no se le ha dado enfásis a la importancia de esta inclusión en cada colegio del país. No se le ha dado importancia en lo trascendental de una buena enseñanza para esta gente, lo que requiere meter mano en la preparación de los docentes.

La tarea es grande y URGENTE, pues esta gente vive hoy, no mañana, no pasado mañana, sino que es hoy cuando se le debe educar.

Te dejo un video que nos cuenta un poco de este tema:



Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

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