Seguir por email

martes, 21 de enero de 2014

La tolerancia de los tolerantes

Tolerancia: actitud o proceso-situación de naturaleza social en las que se reconoce a los demás el derecho a manifestar diferencias de conducta y opinión, sin que ello implique de modo alguno su aprobación.
Esa es la definición que aparece en un diccionario de sociología de un término que muchas veces usamos y que no sabemos con certeza de qué se trata.

En el último tiempo la palabra tolerancia ha sido muy utilizada, casi manoseada, por la gente que comenta en redes sociales cibernéticas como lo son facebook y twitter. Cada vez que surge una discusión respecto a un tema ocupan la palabrita aquella como un escudo protector ante cualquier intento de que les demos una opinión distinta.
También hacen uso de esa palabra cuando quieren que aceptemos y aplaudamos cada tendencia nueva que aparece, cada falta de respeto, cada forma de expresión, etc. Es así como se autodenominan tolerantes y dejan de opinar respecto a diversos temas porque entienden que cada persona tiene derecho a actuar como se le dé la gana. No dicen nada respecto al aborto, respecto a la marihuana, les da lo mismo las faltas de ortografía o la coprolalia con la que algunos seres se expresan, aguantan que tiren balazos en su población cuando fallece un chico de pandilla (hasta aplauden el que tronen los disparos), en fin, así suma y sigue.

Pero esos mismos "tolerantes" no son capaces de aceptar que uno piense distinto, que esté en contra de ciertos actos, y entonces sacan su discurso de la tolerancia mientras se molestan contigo y te agreden verbalmente por pensar distinto a ellos. O sea, a las pailas su tolerancia.

Una cosa es que reconozca el derecho a manifestarse de la gente, pero no por eso voy a estar aprobando la forma en que la hagan y eso, según la definición de la palabra misma, no me hace para nada intolerante.
Y al que le moleste... bueno, la puerta es ancha.

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

martes, 7 de enero de 2014

Comentario cinéfilo: Metegol

Si la historia hubiese sido chilena le habríamos llamado "Taca-Taca", pero como es originaria de Argentina le llamaron "Metegol".

Para quienes disfrutamos del fútbol ésta es una película imperdible, con todos los ingredientes que nos apasionan y donde las risas no faltarán.
Es una gran historia animada, pero no por ello para niños y niñas, los niños de unos años más también podemos gozar con cada uno de sus personajes. Y me atrevo a decir que para los que ya hicimos del fútbol un estilo de vida, es mucho más recomendada esta película.

En un pequeño pueblo se desarrolla la vida de un chico tímido, eterno enamorado de su mejor amiga (qué raro que eso suceda) que se mete en problemas por impresionarla a ella (cosa también muy rara de ocurrir) y demostrarle que sí puede vencer sus temores.
Él hacía lo que mejor sabía hacer: atender un bar y jugar metegol, futbolín o taca-taca, hasta que el Quico del barrio mete sus narices, le remece la vida y lo hace luchar por lo que más quiere: su chica y su juego.


¿Qué pasaría si el juguete con el que te diviertes a diario cobra vida para ayudarte en tu gran misión?
Cada uno de los jugadores de Metegol se entregará al 100% para levantar al humano con el que han compartido toda su existencia y a quien se ven en la necesidad de retribuirle todo su cariño, ayudándole a resolver el gran problema en que está involucrado su pueblo.

Una película basada en un cuento del gran Roberto Fontanarrosa, que nos lleva al mundo del fútbol, donde te puedes caer mil veces, pero siempre te levantas para volver a intentarlo. Un mundo donde existe la competitividad y el egoísmo, pero donde también encuentras la solidaridad, el juego limpio y la lealtad.

¿Lograrán salvar al pueblo?
Descúbrelo en tu cine favorito... y si ya no alcanzaste espera el dvd que ya se viene.
No te la pierdas.


Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

Share

Twitter Delicious Facebook Digg Stumbleupon Favorites