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viernes, 8 de mayo de 2009

Dolor

En el último tiempo se me ha convertido en mi serie de televisión favorita "Grey's Anatomy", la cual sigo en el portal de Terra. Y también en este último tiempo le voy encontrando a cada cosa que escucho, a cada cosa que veo un mensaje para mí.

El miércoles veía uno de los capítulos en donde se trataba el tema del "Dolor". Ahí se presentaba los distintos tipos de dolor: físico, amoroso, espiritual (no se me ocurre otro). Por supuesto que el que más abunda en la serie es el dolor físico, pues es una serie que transcurre en un hospital.

La pregunta que se hace la protagonista es ¿qué hacer con el dolor?

Muchas veces el dolor físico pasa pronto, en otras se demora más tiempo y en algunos casos extremos dura hasta que llega la muerte. Claro, existen medicamentos, como la morfina, que te ayudan a calmar ese dolor por algún tiempo, pero ya después lo sientes de nuevo.

El dolor espiritual, aquel que sufrimos en nuestra alma, que nos impide avanzar en nuestra vida o que nos frustra es pasajero en la mayoría de las veces, pues somos nosotros mismo quienes debemos iniciar el cambio para que no vuelva a ocurrir, para que no se vuelva a sentir ese dolor, por ejemplo, cuando te preparas mucho tiempo para una carrera y llegado el día la pierdes, o cuando siendo hincha de un equipo pones todas las ilusiones en el triunfo y finalmente te vas derrotado porque o el otro equipo era muy bueno o simplemente tu equipo se echó para atrás. Otro ejemplo puede ser cuando te ilusionas con que algo pasará y cuando ya está a punto de que ocurra algo pasa que los planes se cambian.
Son dolores, muchas veces muy grandes e intensos, pero si lo trabajas bien ya después no lo sentirás y volverás a sonreír, pero es ahí donde te formulas una nueva pregunta: ¿cómo lo hago para poder levantarme?
En la serie, en más de una ocasión, les ha tocado a los doctores dar la noticia a la familia de los pacientes de que éstos han fallecido y ¿qué haces con ese dolor?

El dolor amoroso es terrible, es el único que te hace sentir dolor físico y espiritual a la vez, es el que te puede tumbar y no dejar que te levantes. Imagina que te ocurre lo mismo que a Meredith Grey en la serie, ella ama a un hombre, a su novio, pero resulta que él es separado y su mujer vuelve a buscarlo, pese a todos los condoros que ella se mandó vuelve decidida; Meredith no sabe que hacer, pues lo ama y quiere tenerlo en exclusiva, pero él no quiere firmar el divorcio, entonces ella le pide llorando que elija, pero que la elija a ella, que la ame a ella, que quiera envejecer con ella... él se decide por quien ha sido su esposa por 11 años, pues aunque están separados quiere intentarlo, quiere reconstruir lo que alguna vez fue, ¿qué harías tú en el lugar de Meredith?

¿Qué hacemos con el dolor?
Algunos podrán decir que se lo encomendemos a Dios, que Él nos ayudará, pero ¿qué hace la gente que no cree en Él? ¿cómo supera ese dolor?

Una de las doctoras le da la siguiente respuesta a una paciente cuando ésta le pregunta ¿qué hago con este dolor?: no lo sé.

Podemos vivirlo, sufrir, querer salir del fondo, pero en definitiva nada podemos hacer con el dolor, está ahí y en 99% de los casos podemos superarlo, pero es un trabajo muy arduo y a la vez doloroso, suena rebundante, pero así es, para salir del dolor seguiremos sufriendo y cuando ese dolor vaya aminorando lo sabrás y te darás de más fuerzas para salir a flote.

¿Qué hacen ustedes con el dolor?
Espero vuestros comentarios en este espacio.

1 comentarios:

Hay Polo, que bueno es reflexionar sobre estas cosas en ocaciones... En este último tiempo en que mi hermano y mi cuñada padecen cáncer el dolor ha sido el catalizador que me permite disfrutar y atesorar cada minuto en mi vida y por sobre todo no callar los sentimientos ni buenos ni malos.
Abrazos!!!

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