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viernes, 5 de septiembre de 2008

El chupete, pero no el de la Roja.

Desde hace mucho tiempo mi papá y mi mamá me cuentan que cuando yo era un bebé me hice tan adicto al chupete que cierta noche, tipo 3 de la madrugada lloré y lloré porque no tenía un chupete, consecuencia de eso fue que mi papá tuvo que partir en taxi a comprar uno a la farmacia de turno.

Estuve tantos años atrapado por el chupete que eso provocó que mi mandibula tuviera ciertas malformaciones que hicieron que yo tuviera que usar frenillos pues los dientes me estaban saliendo hacia afuera y no hacia abajo.

Esas dos experiencias me hicieron ver lo malo que es que los bebés usen chupetes y me hizo pensar en que cuando tuviera un hijo lo criaría sin chupete. Afortunadamente mi mujer es Educadora de párvulos y estaba de acuerdo conmigo en este tema.

Cada vez que el tema fue tocado en el grupo de amigos o de familiares me preguntaban ¿y cómo lo harás si se despierta en mitad de la noche llorando? y yo respondía, "con paciencia y amor, lo tomaré en mis brazos y lo consolaré". La respuesta casi inmediata a eso eran risas y la frase "ya cambiarás de opinión cuando eso te pase".

Gabriel está pronto a cumplir 15 meses de vida y con orgullo puedo decir que jamás usó chupete. Cuando en sus primeros meses de vida se despertó en la noche era por hambre, entonces la Jacque le ponía el pecho y se calmaba, pero ya desde los 7 meses que no toma pecho y seguía despertando en la noche, pero en menor cantidad. La solución siempre fue que la Jacque o yo nos levantáramos, fuéramos a su pieza (sí, ya dormía en su habitación), lo tomáramos en brazos y con unos cuantos besitos lo volvíamos a poner en su cuna para que siguiera durmiendo.
Siempre nos resultó.

Hace poco vi la foto de la hija de una amiga que ya tiene 2 años con un chupete en la boca. Diariamente veo un montón de niños con los benditos chupetes, que a mi parecer son sinónimo de "cállate, aquí tienes algo para cerrar la boca". Tengo una amiga que está esperando a su segundo bebé y espero que este pequeño o pequeña no use ese chupete, jejeje, ese fue un palito para esa mamá y ese papá.

Se puede, con amor todo es posible, con amor hasta el llanto de un bebé es hermoso.

2 comentarios:

Cada vez que mencionas a Gabrielito en tus publicaciones, junto con la lectura voy imaginando o bien recordando la acción. Nunca supo de chupetes, dio sus primeros pasos antes del año ... es un adelantado!

No me acuerdo de haber usado chupete, pero si de haber sido un adicto a la mamadera, como hasta los siete años (pero no le cuentes a nadie, ok?). Creo que fue Marcelo de Cachureos quien definitivamente quito esa costumbre tan grata de aquellos años. Y no es que fuera al programa a dejarla, sino que me avergonzaba ir a la tele y aparecer a tan avanzada edad aun con la mañita de la mamadera.

Volviendo a Gabriel; ya anda a caballo, se sube a la moto, anda en reversa en su correpasillos, las vuelve locas a todas ... es un crack!!!

Saludos.

La verdad es que cuando la Sofi se despertó en las noches intentamos ponerle el chupete, pero como mi hija es muy sabia desde antes de nacer, entonces ella lo rechazó... ese y otros muchos que compramos tratando de que se adaptara a alguno, pues no, ella los escupió y los rechazó todos...
Bueno, no quedó otra que hacerle caso al instinto y tomarla, pasearla, cantarle, hacerle cariñito y darle besitos, y salimos adelante... Hoy ya tiene 4 añitos y duerme toda la noche, en su propio dormitorio sin problemas...
Y ahora con el segundo... bueno, ya tenemos la experiencia de saber que SI SE PUEDE sin chupete!! jajaja, así que a apechugar no mas se ha dicho y a poner en práctica el amor!

Besitos a Gabriel y a sus papás chochos.

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