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sábado, 9 de enero de 2010

Sandro

Ya va más de dos semanas desde que Sandro partió de esta tierra. Una larga agonía le ganó y simplemente se lo llevó.
Marcó toda una época, rompió corazones, impuso un estilo e impregnó en la memoria colectiva canciones como "Así", "Tengo", "Una muchacha y una guitarra", "Rosa" y muchas más. Un tremendo artista que como tal se merece todos los homenajes que la gente encuentre prudente hacer.

Mas lo que me convoca a escribir estas líneas no es su muerte, sino su estilo de vida que fue finalmente lo que se lo llevó a la tumba, pues precisamente eso me llevó a una controversia completa en mi ser.
Como cristiano tengo el deber de ayudar a quien lo necesite, como ser humano que siente tengo la necesidad de buscar la felicidad mía y la del resto, pero esa humanidad que poseo también me lleva a sentir rabia por situaciones sociales que siento que afectan a muchos más.

Hace algunos meses Sandro fue catalogado, por lo avanzado de su enfermedad, como prioridad nacional para un trasplante, el cual consiguió. Ahí fue cuando sentí la impotencia de ver como una persona que quiso voluntariamente hacerse ese daño (fumaba más de 80 cigarros diarios) se imponía a otras personas que también necesitan un transplante y que llegaron a esas instancias por otros motivos.
Se realizaron muchas cadenas de oración para pedir por quien en vida no quiso cuidar su vida.
Se dijo que él amaba la vida y entonces me pregunto ¿si la amaba tanto por qué no la cuidó?

No entiendo la mentalidad del fumador, menos entiendo la de quien atenta con su vida al fumar en tamaña magnitud. Y me da rabia que otros hagan el esfuerzo por quien nunca quiso hacerlo.

Sandro, dejaste un gran legado y en mí una gran contradicción.

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

1 comentarios:

Toda la razon Polito... también me encanta Sandro, su legado artistico y los recuerdos que me trae de la niñez y la juventud de mi madre.
Pero, claro, me da pena ver que finalmente haya sido su vicio el detonador de su muerte.
Una fuerte lección para todos los que de alguna u otra manera no cuidamos nuestras vidas como corresponde.
Un abrazo.

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