Nacido y crecido en Santiago de Chile, mi infancia se desarrolló en plena Dictadura y mi adolescencia y juventud en Democracia. Desde que tengo uso de razón (no, no es hace poco, hace un buen rato ya) he escuchado a los políticos en campaña y sus promesas; he escuchado a la oposición y su voto en contra de todo aquello que quiera impulsar el Gobierno de turno, tal vez lo toman como un triunfo del enemigo el darle el voto a las reformas y leyes en pro de la gente. Así es como hemos llegado a lo de ahora: desamparo político de todos nosotros.
El actual Presidente de Chile: Sebastián Piñera, es uno de los grandes ejemplos que tenemos en cuanto a las promesas no cumplidas. Ya lo viví con Eduardo Frei y Ricardo Lagos, quienes en sus campañas políticas prometieron un trabajo fuerte por mejorar la Educación chilena... puras mentiras. Después vino Michelle Bachelet y pese a que no habló tanto de la Educación, sí prometió mejoras, sobre todo cuando ocurrió la revolución pingüina del año 2006. Ahí se creó una mesa de trabajo y lo único que se logró fue cambiar la LOCE por la conocida LGE, que simplemente nos dejó peor.
Fue en ese entonces cuando el entonces senador Piñera nos dijo lo siguiente (vea y escuche el video):
Sí, así como escuchó, en ese tiempo el señor Piñera, le pedía a Bachelet y su gente que trabajaran para tener en Chile una educación de calidad y gratuita para todos los chilenos y chilenas. Hoy, siendo Presidente del país, nos dice que "nada es gratuito en la vida", que no es posible tener una educación gratuita y además impulsa reformas y leyes para proteger a aquellos que les importa solo el lucro, cosa muy peligrosa, porque a algunas universidades privadas lo único que les interesa es ganar dinero, para lo cual mantienen a sus alumnos con bajas exigencias para que estén contentos y paguen "felices" esas mensualidades "tan moderadas". Parece que nuestro Presidente tiene un poco de mala memoria ¿o será que no quiere tocar el bolsillo de sus amigos empresarios?
Recuerdo que una de las promesas de campaña de don Sebastián fue: "vamos a terminar con la delincuencia". Con esa frase logró captar el voto de muchas personas que confiaron en la palabra del hombre de la sonrisa eterna y manos cortitas. Sin embargo hace unas pocas semanas le dijo a todo Chile "la delincuencia no se terminará jamás". ¿Eso es mala memoria o una burda mentira?
Señor Piñera, ¿no le da vergüenza haber mentido tan descaradamente a todos los chilenos y chilenas para que votaran por usted? Probablemente no, pues la mentira y los políticos de la última época van de la mano jugando con las esperanzas y sueños de todo un país.
Solo me resta decirle dos cosas al Presidente de Chile:
1.- Usted es un mentiroso.
2.- Educación gratuita y de CALIDAD para todos los chilenos, chilenas y todo aquel extranjero que quiera forjar una vida en este país.
Buenos días, buenas tardes, buenas noches.




