martes, 26 de noviembre de 2013

El Hipódromo y sus colores

El día sábado recién pasado fui en la tarde a darme una vuelta por el Hipódromo Chile. Hace muchos años yo había ido con unos compañeros de colegio, pero a jugar a la pelota, o sea, lo único que hice fue llegar y pasar al lugar donde jugaríamos, jamás miré todo lo que me estaba rodeando.

Fui al sector de los jardines porque había leído que estaba lleno ya que en la noche lanzarían fuegos artificiales. Lo que ahí vi fue emocionante, pintoresco, sabroso.
Familias completas disfrutaban de una tarde de entretención. Estaban tíos, primos, abuelos, hermanos, en fin, toda la prole reunida en un buen lugar de esparcimiento.

Había pasto, juegos infantiles, asados por doquier, el tío borracho, la señora preocupada de las ensaladas, la guagua amamantándose, el niño que quería hacer "pís", todo lo que hace de mi gente chilena la más querida del planeta.

Por supuesto que estaba plagado de vendedores ambulantes, vendían challa, dobladitas con queso, empanadas, burbujas, pegalocos, globos, helados, bebidas y un montón de cosas más.
Restaurantes (así decía el cartel), baños y por supuesto las cajas para hacer las apuestas que estaban llenas previo a la carrera.

Y para ver la carrera estaba esto:
Una galería de madera, sin respaldo que estaba justo frente a la línea de llegada.
Me senté ahí antes que llegara toda la gente a ver "la carrera", pero lo único que logré ver fue a 3 caballos luchando por llegar primeros, y recién los vi en la recta final.

Cuando miré al frente de esta galería me encontré con esto:
Butacas individuales con respaldo, palcos, casetas de transmisión, hombres con sus polerones sobre los hombros y no amarrados a la cintura como era en los jardines.
Comodidad absoluta y vista privilegiada para TODA la carrera. Debe ser todo un placer pasar una tarde allá.

Dos realidades en un mismo lugar. Dos realidades viendo la misma carrera.
¿Con cuál te quedas tú?
Yo me quedo con mi gente que teniendo tan poco siempre lo pasa bien.

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

martes, 19 de noviembre de 2013

El Derechazo

Dos tremendos damnificados (según mi visión) dejaron las elecciones del domingo recién pasado en Chile: la democracia (la mitad de la población no quiso votar) y la Derecha.

Recuerdo la primera campaña política de la Derecha, fue para el plebiscito de 1988. El foco de la campaña no estuvo en resaltar la labor del Dictador (disculpe que no lo nombre, no quiero virus en mi blog), sino que estuvo centrada en aterrorizar a la gente con las "barbaridades" que vendrían para Chile si es que ganaba el NO. Bueno, el hecho fue que perdieron y esas cosas de las que hablaron no ocurrieron, no volvió el período de la UP ni nada parecido.

Luego de esa vinieron muchas más campañas y me ha llamado la atención que siempre, en vez de resaltar las cosas buenas que tienen ellos, tratan de amedrentar a la gente para que no vote por el otro bando. Incluso lo hicieron apenas terminada la elección este domingo. Mientras Michelle Bachelet daba las gracias por el apoyo y motivaba a la gente para ganar en la elección de diciembre, su contrincante, Evelyn Matthei, decía todas las cosas "terribles" que ocurrirían si es que ganaban los otros.
¿No será que ya es hora que cambien la estrategia si ven que no tiene los frutos deseados?
¿Cuándo se dedicarán a ensalzar lo suyo en vez de despotricar contra los otros?

Llegaron hace 4 años al Gobierno y ya se tienen que despedir, perdieron gran parte del apoyo que se les brindó en aquella oportunidad. ¿La razón? Bueno, ahí tienen que ser humildes y hacer un mea culpa, porque no tan solo perdieron el Gobierno, también perdieron muchos cupos parlamentarios y ya el año pasado perdieron muchos municipios. Y para más horror de ellos, los comunistas están entrando con fuerza al parlamento y a las municipalidades, y como algo curioso les puedo contar que no se están comiendo a las guaguas.

Hace algunos años decían "que viva el cambio", bueno, les llegó la hora de cambiar también, de reinventarse, de jubilar a señores como Carlos Larraín que cada vez que abre la boca deja la crema.
Ser oposición sirve, pero hay que saber serlo.

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

martes, 12 de noviembre de 2013

El país bilingüe

Hace poco escuché que solamente el 2% de los chilenos y chilenas sabe hablar y entiende el idioma inglés, lo cual me parece bastante extraño.
Vamos viendo:

El domingo nos reunimos en family, o a veces el saturday para una party.
Acudimos al mall para ir de shopping.
La pasamos bien en el pub, tomamos unas beer y le damos al dancing.
Cuando jugamos fútbol nos cobran off side, tiramos corners y nos hacen fouls.
Cantamos a la perfección las canciones en inglés.
En diciembre tenemos la París Parade.
En las tiendas siempre hay sale off.
Cuando estudiamos nos damos un coffee break para distenderse un rato.
No tenemos apagones, tenemos black out.
¿Maremoto? No, acá es tsunami.
Vamos al Starbuck porque ahí se toma coffee y no café como en el almacén de la señora Juanita.
No mandamos mensajes, usamos el email o el DM.
Para irnos decimos bye y si estamos con las pilas quiere decir que estás ready.
Las chicas no se prendieron, están on fire.
Y cuando algo está listo o estamos bien, quiere decir que está OK.

Yo creo que ese estudio miente, debe ser que solo el 2% no habla nada de inglés, porque el resto nos manejamos bastante.

Good morning, good afternoon, good night.

martes, 5 de noviembre de 2013

Comentario cinéfilo: El Conjuro

Es la película de terror que más tiempo ha estado en cartelera en las salas de cine en Chile, de hecho ya está su versión en dvd en otros países y acá todavía la siguen dando.
El Conjuro es de esas películas que hace rato que no se veían, por lo menos por mi parte, ya que logra asustar de verdad, mantenerte expectante durante todo el filme.

Recuerdo haber visto El exorcista en el cine cuando la lanzaron por su chorrocientos aniversario, con las escenas antes eliminadas y que esa vez estuvieron en pantalla. Fue la última vez que había sentido miedo en una sala de cine.
Sin penas ni glorias pasaron películas como "El proyecto de la Bruja de Blair", "El grito", "La Huérfana", "Con el diablo adentro", "El aro" y otras más que eran bastante predecibles.

La música, la ambientación, los sonidos, todo está muy bien logrado en esta película, todo se confabula para provocar susto en los momentos que menos lo esperas. No es la típica película donde la misma música te anuncia que se viene algo que te pretende asustar, al contrario, la melodía confunde, te prepara para algo que no viene y que aparece de la nada.

Estar en la sala de cine y sentir escalofríos es una sensación que devuelve el alma al cuerpo, que me hace sentir más vivo que nunca, cosa que por supuesto te recomiendo vivir.

El que esta historia sea tomada de un caso real es lo que la hace más escalofriante, porque piensas todo el rato que eso mismo te podría ocurrir a ti y que ya le ha sucedido a otras personas, de hecho, eso mismo que se ve en la película es solo una pincelada de lo que realmente le sucedió a esa familia durante los 10 años que vivieron en esa casa y que puedes leer un poco más en la Guioteca.

Ya sabes, si quieres pasar un momento adrenalínico, apaga las luces de la casa, amplifica bien el sonido y siéntate a ver esta película... y luego sal a pasear, porque de seguro no podrás dormir.

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

martes, 29 de octubre de 2013

El hombre invisible

Como motociclista hay una cosa que tengo clara y es que cualquier descuido por parte mía o por parte de los otros conductores puede causarme un accidente grave, incluso fatal.
No es que al manejar moto esté buscando la muerte, todo lo contrario, busco disfrutar más la vida al demorarme menos en trasladarme de un lugar a otro, por lo mismo lo hago con un cuidado extremo.

Una de las cosas que aprendí al andar sobre una moto es que soy invisible. Sí, pero no es algo literal, no te creas. Soy invisible para los automovilistas, por lo que siempre debo procurar hacerme visible, mostrarme, mirar el espejo retrovisor de ellos para cerciorarme que me vieron antes de adelantar o de cambiar de pista.

Esa invisibilidad no me ha vuelto ni invencible ni un imbécil (esto último lo podemos discutir), sé muy bien que corro un peligro mayor que los automovilistas, pero por lo mismo tomo mayores precauciones que ellos. De partida no me puedo permitir desconcentrarme ni medio segundo, todos los sentidos deben estar bien atentos a cualquier movimiento del tránsito y de lo algunos peatones imprudentes.

Cada vez que me subo a la moto temo por mi vida y ese temor me ha hecho ser muy prudente, no como algunos otros motociclistas que no respetan la pista que les corresponde, que pasan pegado a mí a gran velocidad y que se meten entre los autos como si fueran intocables. No, yo sé que hasta el menor contacto con un auto me puede mandar lejos, sé que soy invisible para ellos y que aunque yo tengo la preferencia debo hacerme a un lado si él o ella quieren meterse a la mala en algún lugar.

Siempre pensé en que si me encontraba una lámpara mágica le pediría al genio el poder para hacerme invisible, pero ahora que lo soy, aunque sea por media hora, no me gusta tanto.

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

martes, 22 de octubre de 2013

¿Resurrección?

Hace rato ya que quieren matar a Colo-Colo y lo peor es que lo hacen justamente quienes llegaron como salvadores de una tremenda crisis económica. Pero a poco andar vimos que de salvadores no tenían nada. Se remató el teatro Monumental y la histórica sede de Cienfuegos. Casi hicieron lo mismo con el estadio Monumental, pero afortunadamente no lo llevaron a cabo.

Blanco & Negro desarticuló todo el trabajo que se venía haciendo en Colo-Colo, se suponía que era para mejorar, pero hoy vemos los frutos de todo eso. Lo único que se logró desde la llegada de esos nefastos empresarios fue un  tetracampeonato logrado por Claudio Borghi junto a una generación de lujo de jugadores formados en casa durante las administraciones anteriores, es decir, de la mano de B&N solamente fracasos en lo deportivo y destrucción de nuestro patrimonio.

Todo esto ha llevado a que por estos días ganar sea casi una anécdota, un milagro, la alineación de los planetas que hicieron que Colo-Colo triunfara por sobre el único equipo en Chile que tiene paternidad sobre el Cacique: Cobreloa. Y se ganó a lo Colo-Colo, con garra, con empuje, con esa fuerza que hace rato no se ve en la cancha y que se la tuvo que inyectar desde la banca un nacido en el club: Héctor Tapia.
Por ahí va el camino, no por llenarnos de figuras de renombre, si no por tener a gente que de verdad quiera a la institución y se la juegue a concho en cada partido. Imagina que en este partido fue tanto lo que se batalló que hasta Felipe Flores se mandó flor de gol en el último minuto. Él le pegó no más, y lo más probable que haya tirado un pase al centro, pero es tan quemado el pobre que hasta eso le salió mal y la pelota se fue dentro del arco.

Señores, una golondrina no hace verano, el que se cambie de técnico, el que se gane un partido, no hará que la cosa mejore, es solo una píldora para aliviar este tremendo dolor de ver como destruyen a tu institución por la cual sufres, ríes, lloras y te alegras.

Qué se vayan todos, pero todos los de Blanco & Negro. Vendan sus acciones, los socios nos haremos cargo.

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

martes, 8 de octubre de 2013

Una visita inesperada

Sale todos los días muy temprano a dejar a sus hijos al colegio. Saca su auto rojo y no mira a nadie, solo le importa salir, dejar atrás su pequeño refugio y entregarse a sus deberes cotidianos.
Llega siempre en la tarde-noche, cuando ya sus vecinos y vecinas logran verla pasar. Ella no los mira. Ellos retroceden.

Algo tiene esa mujer que los asusta. Es guapa, pero seria, tanto que llega a dar miedo para quien no la conoce. Se entrega a la risa con facilidad, pero manejando va concentrada, atenta al camino, sin mirar los rostros de sus vecinos, sin dar la posibilidad de que la saluden.

Esa noche algo cambió. Una mujer llegó a su casa para decirle que ella les provocaba miedo a toda la gente del barrio, que nunca habían querido decirle nada, pero que con lo acontecido la semana anterior alguien tenía que enfrentarla.
Atónita, pero con su rostro desafiante escuchó cada palabra que le dijo la señora. Le decían que había atropellado a un perro y que éste había muerto. No podía creerlo, a la velocidad que maneja eso es casi imposible, además se hubiese dado cuenta, pero aquello no ocurrió.
Le dijeron que era mala, soberbia, altanera. Cada palabra abría una hería en ella, cada palabra era una punzada en su corazón.
¿Qué había hecho ella para merecer este trato? Solo quería vivir su vida en paz, por eso no miraba a nadie, por eso no saludaba a nadie.
Lloró amargamente, en parte por el perrito muerto, pero su verdadera pena era esa sensación de hacer las cosas mal.

A los pocos días había una reunión en el barrio, pero no la invitaron. Ella se enteró y hasta preparó una defensa para su caso, estaba segura que le enrrostrarían la muerte del animal. Su corazón se había endurecido para ese momento, llevaba una coraza que sería difícil desarmar para volver a hacerle daño.
Apenas la vieron llegar ella notó que estaban sorprendidos y asustados con sus presencia al punto que no la miraron mucho.

Darían comienzo al tema en tabla. Su coraza se puso más y más dura. "Estimados vecinos y vecinas, los hemos convocado para tratar el tema de la pavimentación de la calle". Se quedó de una pieza,  no podía creerlo, la desarmaron completamente con esas palabras.

Volvió la paz a su corazón, volvieron las ganas de creer en sí misma y en la gente que la rodea, volvieron las ganas de ayudar, de colaborar, de ser parte de su barrio.
Esa noche algo cambió, pasó de ser la más temida del barrio a ser la delegada para ver el tema de la pavimentación. Por fin dejarán de hablar de ella y le pondrán más empeño para conocerla, sin prejuicios de ningún tipo.
Hoy ya no la miran con temor, hoy la abrazan con amor.

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

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