martes, 3 de septiembre de 2013

El elefante blanco

Cuenta la leyenda que hace algún tiempo existía un club de fútbol en Chile que lo ganaba todo y que llevó a sus hinchas a vivir las más grandes alegrías...
Así es como escribirán los libros en un tiempo más si es que la cosa sigue igual. Colo-Colo está en crisis y se lo debemos justamente a quienes se supone tenían que salvar a la institución de la debacle económica que se venía. Remataron la sede histórica de Cienfuegos 41 y el teatro Monumental que se había adquirido como una inversión. Estuvimos a punto de perder el estadio, pero eso fue solamente una estrategia para que B&N quedará como el salvador de lo más preciado del club, la idea era que con eso los hinchas quedáramos agradecidos eternamente de ellos y de su gestión.

Pero sintieron miedo y quisieron eliminar a cualquiera que pudiera entorpecer la destrucción de Colo-Colo y así fue como eliminaron las filiales, dejaron de lado a los socios, quitaron los beneficios de entradas rebajadas y se apoderaron del Club Social y Deportivo poniendo de Presidente a sus secuaces.

Comenzaron a destruir el trabajo de inferiores, sacaron a todos los buenos profesores y trajeron gente que les sobaba el lomo para tener un sueldo. Los últimos jugadores que salieron de Colo-Colo de calidad fueron formados antes de la llegada de B&N, te hablo de Matías Fernández, Claudio Bravo, Arturo Vidal, y otros que venían de antes como David Henríquez, Luis Mena y alguno más de los artífices de ese tetracampeonato en los años 2006-2007. Después de eso se empieza a destapar la olla ante la opinión pública, vendieron todos los jugadores que pudieron y empezaron a contratar caro y malo, trajeron a los representados de sus amigos sin importar la calidad futbolística. Han hecho desfilar a un ejército de técnicos a quienes culpan de los malos resultados y no quieren asumir que son ellos los culpables de este desastre.

Podrían traer a Guardiola como técnico y la cosa seguiría igual de mal o peor, porque la cabeza sigue pensando en destruir la institución, cosa que hasta ahora no han logrado y tampoco lograrán.

Llegó el momento de extirpar al cáncer de Colo-Colo, de una vez por todas se debe ir B&N y dejar en manos de quienes amamos al club los destinos de esta institución. Los socios que fuimos excluidos hace años tenemos la oportunidad y el DEBER de volver a ser parte del CSD Colo-Colo, tenemos hasta el 15 de este mes para ponernos al día y poder votar el próximo año en las elecciones de Presidente de la Corporación, que es el inicio para quitarle poder a B&N.
Y aquellos que aún no son socios tienen que aprovechar de hacerlo ahora y aportar a la reconstrucción de un grande dentro de América.

FUERA B&N

Colo-Colo es un elefante blanco: grande, con una memoria plagada de triunfos, pero solo está dormido, no lo han matado. Y prepárate, porque cuando despierte sentirás el temblor que produce su pisada.

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

martes, 20 de agosto de 2013

Viejo almacén

Crecí en un barrio santiaguino que se creó a pulso de todos aquellos que compraron sitios y armaron poco a poco su casa. Un barrio donde se luchó para que se pavimentara, donde cada propietario pagaba una cuota para conseguir cosas tan básicas como la red de agua, de electricidad y otras cosas más.

Una de las cosas que más recuerdo de ese barrio, además de la gente, es el almacén de la señora Rosa o Rosita como le decían casi todos. Era el verdadero centro social de la población, a la hora que llegaras había más de una persona conversando con la vendedora, a veces iban a comprar también, pero a la larga se convertía en una excusa para poder ir a conversar, copuchar, inventar cahuines, etc.
Si querías saber algo sobre alguna persona del entorno solo tenías que ir un rato, preguntar o solamente parar la oreja, como tantas veces lo hice yo... es que a los niños no los pescaban mucho.

A ese almacén es donde mi mamá me mandaba a comprar 1/8 de azúcar o medio litro de aceite cuando la plata era escasa. Es ahí donde compraba el pan por kilo, no por unidad y llevaba la bolsa de género para trasladar las compras a casa. Yo iba con la botella para comprar el aceite que sacaban de un tarro gigante que tenía un sistema de extracción que no recuerdo como se llama, pero me entretenía mirar como sacaban justo lo que yo quería comprar, es más, era la compra que más me gustaba hacer.
Y el pan lo pesaban en esas balanzas grandotas, muy parecida a ésta 
Lo más probable es que mi hijos nunca vivan esa manera de comprar que era mucho más ecológica, cada uno llevaba su botella, su bolsa, su envase retornable para la bebida. Ahora no, todo viene previamente envasado, si hasta botellas con un cuarto de aceite vienen listas, llegar y comprar.

No, yo no cambio el almacén de barrio, ese almacén donde el vuelto te lo daban en chocolates de $10 o cualquier dulce. Tal vez ahora haya cambiado un poco la cosa, pero prefiero que me atienda alguien que me conoce, que mete conversa, a una cajera de supermercado que solamente pasa los productos por el lector y solo te mira si te quiere ofrecer algo.

Chancho en Piedra lo dice en esta canción y yo adhiero completamente a ello: Viejo almacén - Chancho en Piedra

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

jueves, 1 de agosto de 2013

Brown, Dan: Inferno - crítica literaria


El señor Brown lo hizo de nuevo, mezcla de una manera magistral la ficción con la realidad, inventa toda una historia en torno a cosas y lugares existentes.

Ya con "El Código da Vinci" logró que mucha gente leyera ese libro y que creyera que cada cosa que ahí salía era una verdad absoluta. Él nunca salió a desmentir todo, por lo que se generó más controversia y una polémica que hasta el día de hoy perdura. Ese libro, al igual que "Inferno" son historias ficticias con elementos reales, ahora que haya gente que se crea todo lo que sale en una NOVELA es otro cuento.

El profesor Langdon es víctima de un atentado, alguien quiere terminar con su vida y él no sabe porqué. Tampoco sabe donde está  ni como llegó ahí. Tiene poco tiempo para averiguarlo y cada cosa que descubre lo confunde y asusta más. ¿Podrá desentrañar la madeja antes de que sea tarde?

Dan Brown ya no sorprende, solamente maravilla con sus historias. Y no sorprende porque es la misma tónica e incluso con el mismo Profesor Langdon, a quien siempre le pone una compañera en sus aventuras. No digo que sea una mal libro, todo lo contrario, a mi juicio es muy bueno, interesante aventura, pero un poco débil en el final, esperaba algo más.
Me transporté hacia los lugares mencionados, me sentí en esas calles, en los museos y en las iglesias, hasta me entusiasmé con la idea de leer el libro que ahí aparece mencionado, eso solamente lo logra un autor que con frases simples, sin palabras rebuscadas te inyecta su propia pasión en tus venas.

Libros así se agradecen y motivan a seguir leyendo.
Una historia 100% recomendada para que la leas, siempre y cuando te guste la aventura, el misterio y la acción.

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.







miércoles, 24 de julio de 2013

Los colores, juguetes y su género

Con el paso del tiempo la sociedad va cambiando, con ello sus tradiciones, costumbres y creencias, pero hay otras que permanecen y que me sigue sorprendiendo que así sea.
Una de ellas es la sexualidad que se le atribuye a los colores y a los juguetes. Constantemente escucho y veo la diferencia que se hace con los niños y niñas a la hora de hacer regalos, pintar la pieza o comprar ropa. 

Resulta que todavía existen los "colores de niño" y los "colores de niña". Claro, a uno le meten en la cabeza durante toda la infancia que el rosado es de niñas y el celeste es de niños, pero cuando somos grandes nos dicen que los varones nos vemos lindos con camisas rosadas, ahí es cuando no entiendo nada.
¿Cómo pretenden que uno quiera usar camisas rosadas si siempre le dijeron que era color para niñas?

De los juguetes ni hablar, es difícil que a un niño le regalen una cocina o a una niña un auto, es casi imposible que ocurra, aunque la realidad diga que los niños también juegan a cocinar, a pasear la guagua, al doctor, y las niñas también juegan con autos.

Hace poco compré un regalo y al momento de llevarlo para que lo envolvieran me preguntaron "¿Papel de niño o de niña?".
¿Es necesario otorgarle un género sexual a las cosas, colores y demases? ¿Qué pretendemos con eso?

La sexualidad no la marcan ni los colores, ni los juguetes, ni los papeles de regalo.

¿Y tú, también le pintaste la pieza de rosado a la niña?

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

martes, 9 de julio de 2013

El maestro chasquilla

Yo creo que a todos los hombres, les debe pasar lo mismo (bah, que raro, me recordó una canción). Ya bueno, no sé si a todos, pero sí a muchos varones y unas poquitas mujeres les da por desarmar las artefactos eléctricos que se estropean para repararlos por su propia cuenta. ¿A ti no te pasa?

En mis cortos años de vida ya he desarmado varias cosas buscando su falla y muchas veces doy con ella y la reparo, pero hay otras veces en que desarmo y no recuerdo ni donde se ponían los tornillos. Es ahí cuando tengo problemas en la casa, a veces con risa y otras con enfado, y de fondo se escucha una canción: "Perdón, perdón, yo sé que la embarré, mas no era mi intención causar desilusión".

Recuerdo que mi papá me contó la historia de que él cuando pequeño desarmó una radio para ver los hombrecitos que hablaban desde su interior, obviamente no lo consiguió y probablemente esa radio no volvió a funcionar (claro, los hombrecitos se arrancaron) pero él sació felizmente su curiosidad. Eso es lo mismo que hago yo, desarmo los artefactos para descubrir el problema, para intentar solucionarlo y si ya veo que es muy difícil la solución entonces agarro todo y lo mando al especialista o lo desecho de una. Y no es que tengan mucha plata como para botar las cosas malas, es porque algunos artefactos ya no tienen reparación y es mejor cambiarlos.

Pero la satisfacción que siento cada vez que desarmo algo, que veo sus componentes, los circuitos, las conexiones, es impagable, más aún cuando después de limpiar la maquinita la logro reparar, entonces es ahí cuando saco pecho, me sobro un poco y celebro con una sonrisa que no se me borra en todo el día... lo malo es que eso ocurre una vez al año no más.

Yo seguiré desarmando y armando cosas, seguiré saciando mi curiosidad.
¿Qué harás tú?

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

martes, 18 de junio de 2013

El valor de la inteligencia

Una de las características más valoradas por el ser humano (al menos del chileno) es la inteligencia. Es así como uno de los primeros piropos que nos dicen cuando bebés es: "mira, qué inteligente, le puse el dedo y me lo agarró firme", lo que no saben es que eso es un acto reflejo y no se trata de ser más o menos inteligente, pero como piropo siempre sirve.
Esto bien lo saben los publicistas y todos aquellos que quieren vender algo, pues una de las primeras cosas que escucharás de ellos es: "sea inteligente, compre un... bla bla bla".

"La compra inteligente": qué buena forma de vendernos la pomada, si hasta nos creemos inteligentes cuando cambiamos el auto cada dos años, porque eso dice la publicidad, cada 2 años es una compra inteligente, por tanto, si no lo cambias eres un tonto. ¡Pamplinas!, conozco automóviles que llevan más de 10 años circulando y no tienen ninguna falla, están muy bien mantenidos y arrancan a la primera, ¿para qué vender un auto a los 2 años y endeudarme en otro? Al final siempre estaría pagando un auto para "evitar" las visitas al mecánico. No sé, yo encuentro más caro comprar un auto nuevo que ir al mecánico.

El sistema educacional chileno nos dice que la persona inteligente es aquella que sabe mucho, que saca las mejores calificaciones y cosas como ésas. Se inventan escalas para medir algo que según su definición no es medible: capacidad de comprender; capacidad para resolver problemas. Un problema resuelto en 5 minutos o resuelto en 5 horas es un problema resuelto, por lo cual esas dos personas son igualmente inteligentes, ya que tienen esa capacidad de resolución.

Y ahora nos vendieron otra pomada: los juegos de inteligencia, y ahí meten en el saco a las maquinitas de apuestas y al ya tan famoso Candy Crush, y como nos dijeron que eran para inteligentes ahí estamos, tratando de superar los famosos niveles... yo voy en el 49.

Dicen que lo que diferencia al humano de los animales es la inteligencia y sinceramente, al ver a algunos seres humanos, lo dudo.

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.


martes, 4 de junio de 2013

Educación chilena, tarea de todos

¿Qué se entiende por educar? En una sociedad de mercado como la chilena y sobre todo, con el alto nivel de consumismo que tenemos, la educación también es un producto que debe ser medido, es por ello que existen las pruebas con escala de notas del 1 al 7, existe el SIMCE, la PSU y varias otras mediciones más. Esa es la educación por la que se está peleando desde hace algunos años, porque mejore la calidad de ésta, para que todos tengan la posibilidad de estudiar sin endeudarse tanto y obtener buenas calificaciones.

La educación va mucho más allá que el conocimiento sobre alguna materia en particular o sobre todas y cada una de ellas en general, educar tiene que ver con el ser humano completo, no solo con una parte de él. Un colegio, una universidad, nos pueden entregar las herramientas necesarias para desempeñar bien un trabajo, para leer bien, para saber sumar, pero si no sabemos enfrentar la vida estamos fritos.

Día a día nos enfrentamos al triunfo y al fracaso, al llanto y a la risa, a personas agradables y de las otras, y el poder levantarse después de caer, el ser buena persona, el pensar en los demás al momento de desempeñar mi trabajo y muchas cosas más, no son medibles, no hay PSU que te diga si vas bien o no.

Pero esta sociedad al parecer no necesita eso, nos llenamos de ránquines con los "mejores" colegios, las "mejores" universidades, los mejor evaluados en el SIMCE, etc. Luchamos para que nuestros hijos e hijas entren a un buen colegio que los lleve a la universidad, muchas veces no endeudamos para ello.
Sin embargo nos olvidamos de prepararlos para la vida, para enfrentar las situaciones, para pensar en el otro y salir de la burbuja en que la sociedad capitalista nos quiere meter a cada uno de nosotros.

Hay colegios que educan integralmente a las personas, no sé si existe una universidad en Chile que también lo haga, pero si fuera así, esto no es misión de los establecimientos "educacionales", sino que es tarea de cada uno de nosotros, de educar seres humanos pensantes en nuestros hogares, de transmitir valores que les permitan enfrentar cada momento de sus vidas.

Un viejo y conocido refrán dice "no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy". Yo me permito transformarlo en "no dejes en manos de los demás lo que DEBES hacer tú".

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

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