Seguir por email

jueves, 11 de diciembre de 2014

El dilema de los premios

Mi hijo está terminando ahora su Primero básico y en su colegio se hacen premiaciones (como en casi todos) para los promedios más destacados, y puede que mi hijo esté entre ésos. Pero puede que no también, no lo sé, la cosa es que yo me siento tan feliz y orgulloso con o sin ese premio.

El problema en este caso no es el premio en sí (prefiero que eso lo haga yo como padre y no el colegio, pero ya es tema mío eso), el problema es que se hace ir a todos los peques, es decir, los niños de primero básico que no sean premiados igual estarán ahí y puede que alguno se sienta menos y hasta que se ponga triste por la frustración de no estar en el escenario.
En mis años de colegio también fui premiado, pero no le pedían a todo el curso que estuviera presente, solo quienes recibiríamos ese reconocimiento, lo cual me parece mucho más sensato.

Ya sí, es cierto que antes he dicho que los peques deben aprender que no todo en la vida lo pueden conseguir fácilmente y que sí es bueno que vivan algunas frustraciones, pero acá hablamos de educación, no de una competencia, no de algo que me haga mejor o peor por aprender antes que otro.

Tal vez tu hijo o hija no esté entre los promedios más destacados, pero eso no debe ser tema para ti, quizás a él o ella le cueste un poco más concentrarse o ser disciplinado, pero eso no debe ser causa de tu enojo ni de reproches hacia el peque, todo lo contrario, es motivo para que apoyes más y refuerces lo que quieres que mejore. Juntos será más entretenido y él o ella se sentirá mucho más amado con ese apoyo que con el premio que pueda recibir en una ceremonia glamurosa.

Otra cosa que debemos tener en cuenta nosotros como padres y madres es que cada uno de nuestros hijos tiene sus propios tiempos para aprender, no te espantes si el niñito del vecino aprendió a leer antes y mejor que tu hijo o hija, eso no quiere decir que tu peque sepa menos, ni que es menos persona, para nada, solamente aprende más lento. Reitero, esto no es una competencia, es un aprendizaje individual.

También en el curso de mi hijo ocurrió que la profesora le sugirió a 3 apoderados que hicieran repetir a sus hijos porque no sabían leer de corrido. Por favor, repetir un año entero por algo que ya saben hacer pero no a la misma velocidad que el resto me parece lo peor de este sistema educativo que segrega hasta por la cantidad de conocimientos que tiene un niño o niña previo a entrar a un colegio (muchas de las pruebas de admisión en los colegios buscan eso precisamente, tener el mismo nivel en los niños y niñas que entran).
Esto es tan simple como decirle a ese papá y a esa mamá que su hijo en particular lee un poco más lento que el resto y que sería bueno que en casa le refuercen el tema de la lectura durante el verano, o sea, menos tele y más lectura, así de simple.

Vamos adelante, la educación no es solo responsabilidad del colegio, también es de nosotros como padres y madres. Y si en este proceso podemos ser un aporte para el colegio tenemos la responsabilidad de hacerlo, de invitar a que las autoridades también reflexionen sobre como se están haciendo las cosas en su establecimiento.

Me declaro un padre orgulloso de mi hijo que termina su Primero Básico, y no por sus notas sobresalientes, sino porque con esfuerzo y dedicación ha aprendido durante todo este año, y gane o no ese premio yo lo amo más que ayer.

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.


0 comentarios:

Share

Twitter Delicious Facebook Digg Stumbleupon Favorites