lunes, 21 de junio de 2010

Viva Chile y la con...

Ese es el grito que se viene a mi boca después de soltar todos los nervios contenidos en esos 95 largos minutos de partido. Por un segundo vi la noche caer, pero el suizo fue demasiado tronco para pegarle directo al arco... menos mal, porque sino se complicaba aún más el grupo.

Tal vez no brilló el conjunto nacional, pero sí jugó mucho mejor que los europeos, siempre se quiso ganar, en cambio ellos sólo defendieron y esperaron el error de los rojos. Y ese error llegó a los 89 minutos de partido. Se me detuvo el corazón y sentí que se echaba por la borda todo el desgaste y el buen juego que mostró Chile durante el partido. Pero hoy la historia fue distinta, se ganó a un buen rival, a un equipo europeo que pese a no querer ganar el partido, al menos quisieron empatarlo cuando quedaron en desventaja.

Sigue faltando la puntada final, aquella que en el próximo partido tiene que ser fina y precisa, pues el rival tiene que salir a buscar el triunfo y no permitirá que se creen tantas oportunidades. Suazo o Paredes estarán muy marcados, habrá que patear de fuera del área y buscar el penal, lo que sea es válido con tal de doblegar a los españoles.

Hoy nuevamente celebremos, nuevamente ríamos, porque este pueblo necesita de más alegrías y en una de esas Honduras nos da la felicidad total.

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

miércoles, 16 de junio de 2010

48 años de espera

El grito se atragantaba en la garganta. Fueron 48 años de frustraciones, de derrotas, de un penal fallido, de un penal "extraño" ante Italia, de un gol en el último minuto que nos quitó el triunfo. Hoy ya no más, hoy la historia es distinta y la escriben los mismos que ya han borrado cada uno de los capítulos negros, los mismos que han convertido los episodios tristes en alegres.

Comenzó el mundial para Chile y hoy el pueblo sonríe, con esas sonrisas que levantan. El pueblo chileno se levanta para gritar un triunfo, para dejar de lado el 8,8 y celebrar. Para decirle al mundo que nada nos puede botar si tenemos al fútbol y la alegría que nos entrega esta fiesta.

Estamos más vivos que nunca y estamos contentos. Hoy la marraqueta del desayuno fue la más rica del año. Hoy hasta el más odioso de nuestros vecinos nos parece simpático. Hoy cae agua desde el cielo y del corazón brota el júbilo de la victoria.

Es cierto, es sólo un partido de fútbol.
Es cierto, se podrían haber hecho más goles.
Es cierto, sufrimos en los minutos finales.
Pero nada de eso importa, el triunfo ya está en casa. Se rompieron 48 años de negra historia. Hoy somos más chilenos, hoy estamos contentos, hoy nos sentimos invencibles y no es malo, es una alegría que llega en el momento justo y hay que celebrarlo.




Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

jueves, 10 de junio de 2010

Un mes de alegría

Mañana, viernes 11, comienza el torneo de fútbol más importante, la Copa del Mundo, que esta vez tiene un ingrediente que lo hace aún más especial para mí: la participación de Chile.

Muchas mujeres odian esta fecha, ya se sienten ahogadas con tanta noticia del mundial, lo ven como la peor de las pesadillas, incluso hay más de algún varón que está por las mismas. Es que no entienden esta pasión, no entienden que a la mayoría de los hombres y a muchas mujeres les guste mirar y/o jugar un deporte donde se corre detrás de un balón para patearlo y hacerlo entrar en el arco del equipo contrario. ¿Cómo explicarles esto?

Es imposible que puedan entender lo que sentimos cada vez que nuestro equipo favorito mete un gol. No lograrán jamás sentir el placer que significa ver fútbol de cualquier equipo que no sea el tuyo por el sólo hecho de ver.
Podemos parecer tontos viendo la pantalla de televisión cuando pasan el partido o solamente los goles, pero no nos importa, son minutos de felicidad, de abstraerse de todo lo que te rodea para vivir esta fiesta.

El fútbol es más que un deporte, es de verdad una fiesta, es reunirse en familia, con amigos, con compañeros de trabajo, con los vecinos, con quien sea, para gozar de esos 90 minutos. El fútbol es la alegría de los que nunca sonríen, es la vitrina de los más olvidados por la sociedad, es la pasión en su máxima expresión.

Ya se viene la celebración, ya está en la puerta el comienzo de la diversión y para otros de la monotonía.
Alégrate, porque el mundial ya comienza y porque siempre habrá alguien que no quiera verlo que hará el trabajo por ti durante esos 90 minutos.

Y para ponerme en onda acá dejo un video clip con la canción de Shakira en español y con la letra.
Si tienes la posibilidad no te pierdas el video oficial, que aunque está en inglés, aparece Shakira bailando y vaya que es un placer verla moverse.



Buenos días, buenas tardes, buenas noches.


lunes, 31 de mayo de 2010

El quirófano y yo.

A lo largo de mi vida (y no hagas shuuuuuuuuuuuuuuuuu, no soy TAN viejo), he estado presente 5 veces presente en un quirófano, la primera vez fue la más obvia: mi nacimiento. Después estuve para que me extirparan las amígdalas (lo que más me quedó en la memoria fue el helado de piña que comí). Tiempo después fue una operación a los testículos de cual puedes leer un poco más en este link.
Cuando ya tenía 15 años me caí jugando a la pelota, consecuencia de eso fue una luxación de codo que me mandó al bisturí para reparar una anomalía que se produjo, fue una terrible noche, estaba desesperado, no podía dormir y estaba lejos de casa.
A mis 30 años, el 19 de Junio, estuve dentro tomando la mano de Jacque para recibir a Gabriel, un gran momento.

En dos días más no estaré dentro del quirófano, pero me encantaría estarlo, me encantaría poder mirar y acariciar la mano de mi hijo mientras le quitan sus amígdalas, me encantaría estar con él toda la semana, regaloneándolo, dándole heladito, jugando con él y durmiendo con él.
Qué terrible es todo esto. Sé que es una operación simple por la que debería estar tranquilo, pero no lo estoy, es mi hijo y me encantaría que no fuera sometido a ninguna cirugía, pero debe hacerse para que viva mejor.
Tengo fe en que todo saldrá bien, pero extrañamente eso no me tranquiliza, eso no me quita la angustia ni tampoco la harán las palabras que me puedan entregar. Es una sensación nueva que no logro controlar... tal vez con los años de ser padre lo logre.

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

jueves, 27 de mayo de 2010

Juegos de niños(as)

El ser humano, cuando llega al mundo, ya viene con el "bichito" de la curiosidad, es algo con lo que se nace, y es así como desde el primer momento comienza a meter su boca, su nariz, sus manos y sus pies en lugares que nos pueden parecer curiosos y otras veces peligrosos.

Justamente es ahí donde está el problema, no en el hecho que sean curiosos, pues así desarrollan sus habilidades y van conociendo el mundo, sino en el hecho que hay cosas que le pueden provocar daño. Cuando eso ocurre el adulto que está cuidando a ese pequeño o pequeña se siente tremendamente culpable por lo que ocurrió y es normal. ¿Cómo no sentirse culpable si mi hijo se corta con un cuchillo? ¿cómo dejo de sentir culpa si mi nieto se quemó en la cocina? ¿cómo dejar de llorar cuando el más pequeño dejó de respirar por ahogarse en la piscina?
Es cierto, es muy fuerte lo que expongo, pero no deja de ser real, son cosas que ocurren a diario en nuestras casas y por las cuales nos sentimos los más irresponsables y/o le cargamos una culpa al niño o niña que se lanzó a la aventura.

Ser curioso es algo propio del ser humano y por tanto no tenemos la culpa de que los menores de la casa lo sean, así como tampoco tenemos la culpa de que estas cosas pasen. Claro, podemos ser responsables de dejar las cosas a la mano de ellos, pero de ahí a ser culpables hay mucha diferencia.
Hay que poner más ojo, estar siempre atentos a lo que hagan, sobre todo cuando no los escuchamos, esos son los momentos más peligrosos.

Ni los infantes tienen culpa de su curiosidad ni los adultos de haber dejado cosas peligrosas a su alcance, los accidentes ocurren simplemente, tal vez por descuidos o quizás porque seguiste llevando tu vida tal cual la llevabas antes de que llegara un nuevo habitante a tu hogar y por lo tanto dejaste las cosas donde siempre lo hiciste.

Vamos, pon atención, abre las pepas y verás como todo va saliendo mucho mejor.

Ah, y si tu hijo que toma un remedio todos los días, llega con la botella destapada, en la boca y te dice "toy tomando", no te sientas culpable, pues no lo eres, y tampoco él es culpable de querer darte un regalo al hacerte ver que ya puede tomarse sólo el jarabe sin que tengas que batallar para que lo haga. Los pequeños son hermosos, curiosos, pero hermosos.

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

viernes, 14 de mayo de 2010

Y pasó

Parece que no escribiré más en contra de algo, justo que ayer protestaba en contra de las rotondas me ocurrió una desgracia.
Salí de mi trabajo a las 6 de la tarde para alcanzar a llegar a mis clases a las 6:30, casi siempre llego 5 ó 10 minutos después.

Camino para allá llego a la rotonda que está en Tomás Moro, esa donde está la Municipalidad de Las Condes, así tomo la calle Cristóbal Colón para ir camino a Providencia.
Me puse en la pista correspondiente y esperé pacientemente que no vinieran autos en la rotonda para avanzar. Una vez que pude hacerlo una mujer joven, que manejaba uno de esos autos mounstruosos que sirven para llevar 8 personas, hizo lo mismo que yo pero en la calle de al lado a la que estaba yo, el problema es que lo hizo sobre mí.

Gracias a la compañía divina esto no pasó a mayores, me dio el topón (bastante fuerte) y me botó. Quedé con dolor en el cuerpo, pero ni a mí, ni a la moto nos pasó algo.
Ella me miró desde su auto y nisiquiera se bajó para ayudar a pararme o preguntarme si estaba bien, es más, me pareció que ella me echó la culpa a mí del incidente.
Lo dejé ahí no más, total estaba yo bien y mi moto también, así que no había nada que cobrarle y si lo hubiera la legislación chilena es como las huifas, porque si la persona no se presenta al careo todo queda en nada y al final uno pierde tiempo en tratar de que se respondan por los daños.

La moraleja debería ser: no hablar más en contra de las rotondas, pero no me callaré, quiero que se erradiquen esas ruedas de la muerte donde el que ve un pequeño espacio para meterse lo hace porque sino podría estar eternamente esperando que no vengan autos para poder entrar tranquilamente.

Hoy, día de lluvia, soy un peatón más.

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

martes, 11 de mayo de 2010

El juego del más fuerte

Hay algunas cosas que detesto de mi ciudad, me gusta vivir en Santiago, pero hay cosas que me molestan en demasía, una de ellas son las famosas rotondas.

De lunes a viernes debo enfrentar, con mi moto, al menos una vez por día estas famosas construcciones para "mejorar" el tránsito. La verdad es que creo que solamente las pusieron ahí porque no sabían como rellenar ese espacio que quedaba entre tanta calle. Algún extranjero "ocurrente" debe heber dicho "yo pensar que ahí poder poner un círculo con pasto", el cual tiempo después fue bautizado como Rotonda.

Las detesto por dos cosas principalmente, la primera es que una vez que entro no sé por donde salir, me doy dos vueltas antes de poder vislumbrar la salida, claro que las 2 primeras veces, no creas que soy tan tonto como parezco.
La otra razón, y es por lo cual creo que fue un extranjero quien las puso en Chile, es que están hechas para que gane el más fuerte no más, el que tenga el auto más grande, el más arriesgado y que no le importa si pasa a llevar a otro, menos aún si es motociclista. Es un verdadero suplicio meterse en una de esas cosas, es como la ruleta rusa, no sabes si podrás salir de ella y si lo logras sientes un tremendo alivio.

Definitivamente quien las inventó no quería a los chilenos o tal vez consideró que ya éramos muchos y que había que eliminarlos de alguna manera, y para que no fuera tan fea la muerte le pusieron pastito y alguna estatua en el medio.

Lo curioso de esto es que ese "genio" también instaló rotondas en otros países... ¿será con la misma finalidad?

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

Share

Twitter Delicious Facebook Digg Stumbleupon Favorites