lunes, 7 de julio de 2014
Rico e inteligente
viernes, 8 de marzo de 2013
Lo imposible
martes, 10 de abril de 2012
Fanático de Dios
lunes, 26 de marzo de 2012
Carta abierta a Kevin Silva
martes, 11 de enero de 2011
Mi primera vez
Lamento decepcionarte, esta primera vez tiene que ver conmigo y mi moto... No, no te imagines nada, cochino... la motofilia no existe.
El día jueves recién pasado se me ocurrió que sería bueno pegarme un viaje desde Santiago a Valparaíso el día domingo, así que me preparé para ello. Compré lo necesario para no quedar tirado en pleno viaje. El sábado obtuve mi TAG (maldito elemento del demonio) y ya camino a casa me percaté de un pequeño golpeteo en la parte izquierda de la moto, me llamó la atención, pero lo atribuí al mismo movimiento de la moto.
A las 8 de la mañana del día domingo partí rumbo a la bencinera para llenar el estanque y luego emprender el rumbo a la costa. La noche anterior leí en algunos foros que ese golpeteo podía ser de la cadena que estaba un poco suelta. Esa mañana de domingo comprobé que era así, pero como soy porfiado partí igual a lo que ya había planificado.
Pasé por el primer peaje y me detuve un poco a descansar. Ahí pude ver que en realidad estaba suelta la cadena y que más encima le faltaba una "pequeña" cosa que después sabría de que se trataba.
Llegué al puerto sin problemas, con un poco de frío, pues allá estaba nublado y helado, y en moto eso sí que se siente. Estacioné mi Renegade en una plaza y tomé el colectivo para ir donde mi hermana. Todo bien hasta ahí.
Después de almorzar partí rumbo a Viña del Mar y sentía que el golpeteo era aún mayor y claro, si la cadena estaba bien suelta. Como era domingo se me ocurrió llegar a alguna vulcanización para que me ayudaran a tensar la cadena. Recorrí y pregunté. Me mandaron por una calle, pero yo, por alguna razón, tomé otra y seguí buscando. Llegué a una bomba de bencina y me mandaron a una de las calles principales. Al llegar allá me di cuenta que era muy similar al barrio 10 de Julio de Santiago, mucho taller mecánico y venta de repuestos, pero era domingo, todo cerrado.
Llegué a una vulcanización abierta y me dice: "no, yo no trabajo con motos, lo siento". Me mandó para otro lado y como yo no sabía como irme, me metí por otra calle.
Ahí ocurrió el milagro, ahí corroboré que nunca estoy solo, que siempre está Él acompañándome. Por la calle que iba estaba la cortina de un taller mecánico de MOTOS semiabierta. Me detuve y le pregunté al mecánico si me podía ayudar. Miró la moto y me dijo "claro que está suelta la cadena, se nota de lejos... sí, yo se la tenso". Cuando miró de cerca la cadena me preguntó "¿se le ha salido la cadena?", le dije que no y me comentó que tenía suerte, porque esa pequeña pieza que le faltaba era el candado, es decir, sin eso, en cualquier momento la cadena se salía y yo quedaba tirado en donde fuera.
La repararon, la lubricaron y pude ir tranquilo a la playa y después de vuelta a Santiago.
No sé si a ti te ha pasado alguna vez algo así de increíble, porque para mí fue como haberme sacado el Kino. En ese momento era lo que necesitaba, un taller de motos, pero era domingo, no encontraría abierto, mas una mano me llevó a ese lugar.
Siempre Dios me sorprende con este tipo de cosas, sin ni siquiera pedirle ayuda me llevó justo donde yo debía estar. Solo me queda decir: GRACIAS Señor.
Buenos días, buenas tardes, buenas noches.
lunes, 2 de agosto de 2010
Un viaje que marcó mi vida
Viajé con una gran intención: vivir a concho el Encuentro, quería entregarme a esos hermosos momentos y postergar el turismo y el conocer aquellas bellas ciudades. Lo cumplí a cabalidad, fueron 12 días de intenso encuentro con el Señor y 25 días de estar con Él en tierras extranjeras.
Recuerdo cada momento de esos días, cada lugar que conocí, cada persona con la que comparti, cada mal rato que pasé y cada alegría que sentí al saberme bendecido y acompañado por el Señor.
Pero lo que más me marcó no fue ni haber estado a centímetros del Papa, ni haber vivido un hermoso Vía Crucis, ni haber cargado la imagen de la Virgen María en una procesión multitudinaria vivida con mucha fe y devoción, no... nada de eso me marcó tanto como haber visto a Cristo en quienes, hasta ese momento, eran simplemente seres humanos.
Encontrarme con Cristo en quienes misionaron conmigo durante tantos años era una labor fácil, pero encontrarlo en la gente de situación económica más que acomodada, me era casi imposible, más que nada por todos los prejuicios que tenía con esa gente. Y fue Rosario, quien en pleno vuelo empezó a remecer mi corazón, en ella también estaba Cristo y yo me negaba a verlo.
En Spoletto y en Tivoli compartí con gente maravillosa, con un grupo de gente bellísimo que me enseñó mucho, que me mostró a un Cristo que yo no había visto. Estudiaban distintas cosas, pero cada uno sentía el llamado a estar ahí, a vivir ese Encuentro personal con el Señor.
Los 3 hermanos se encargaron de levantar el ánimo siempre, el mayor de ello nos hizo perdernos aquella primera noche en Roma, eso nos pasó por confiar en el más alto.
Teníamos a la madre Cecilia que se encargaba de mantener a toda la delegación chilena de Spoletto con un buen pasar.
Nancy, Gaby y Dante eran quienes nos cuidaban y guiaban.
¿Cómo olvidarme de Punto con su wiskiti wiskiti y de Paula con sus chalitas desarmadas y su bebida congelada que nunca se pudo tomar?
Guillermo y Alex ponían la seriedad, y la Fa ponía las risas sin razón de ser.
Los hermanitos Sanz... bueno, parece que estaban ahí, ah sí, Luis también.
Lola y Vivi, nos contagiaron con su fanatismo por la Nutella, la primera en caer fue su amiga Bárbara, la reina del Team.
Vivi, Claudia, Francesca y Tatiana eran el grupo de Construcción Civil que se manejaban muy bien con el idioma inglés, claro, junto a la profe Gaby.
Matías, Maida y Rosario fueron mi centro de atención durante el Encuentro, siempre me dejaron algo que me engrandecía.
Gracias a cada uno de ellos, porque esos días que estuvimos juntos nunca se borrarán de mi mente, menos de mi corazón, marcaron mi vida.


miércoles, 31 de marzo de 2010
Domingo de Ramos
martes, 23 de febrero de 2010
En manos del que más sabe
Dile al Señor, mi amparo, y mi refugio.
En Ti mi Dios, yo pongo mi confianza.
El te libra del lazo
Del cazador que busca destruirte
Y te cubre con sus alas
Y será su plumaje tu refugio.
No temerás los miedos de la noche
Ni la flecha disparada de día
Ni la peste que avanza en las tinieblas
Ni la plaga que azota a pleno sol.
No podrá la desgracia dominarte
Ni la plaga acercarse a tu morada
Pues ha dado a sus ángeles la orden
De protegerte en todos tus caminos.
En sus manos te habrá de sostener
Para que no tropiece tu pie en alguna piedra
Andarás sobre víboras y leones
y pisarás cachorros y dragones.
Pues a mi se acogió, lo libraré
Lo cuidaré pues mi nombre conoció.
Me llamará. Yo le responderé,
Y estaré con él en la desgracia.
Lo salvaré, y lo enalteceré.
Lo saciaré de días numerosos.
Y haré que siempre pueda ver
Mi salvación, mi salvación.
lunes, 30 de noviembre de 2009
Comenzó el Adviento
Este año la espera está marcada, al menos en nuestro país, por todo el ambiente político que se vive producto de las elecciones del 13 de Diciembre, y eso, muchas veces, se contrapone con lo que significa la Navidad. Se palpa más violencia que amor por estos días, o sea que nuestra tarea es doble, por un lado está vivir este tiempo de Adviento y por el otro lograr que el resto lo viva también.
Para el mundo cristiano el Adviento tienes 3 propósitos, estos son:
- Recordar el pasado: Celebrar y contemplar el nacimiento de Jesús en Belén. El Señor ya vino y nació en Belén. Esta fue su venida en la carne, lleno de humildad y pobreza. Vino como uno de nosotros, hombre entre los hombres. Esta fue su primera venida.
- Vivir el presente: Se trata de vivir en el presente de nuestra vida diaria la "presencia de Jesucristo" en nosotros y, por nosotros, en el mundo. Vivir siempre vigilantes, caminando por los caminos del Señor, en la justicia y en el amor.
- Preparar el futuro: Se trata de prepararnos para la Parusía o segunda venida de Jesucristo en la "majestad de su gloria". Entonces vendrá como Señor y como Juez de todas las naciones, y premiará con el Cielo a los que han creido en Él; vivido como hijos fieles del Padre y hermanos buenos de los demás. Esperamos su venida gloriosa que nos traerá la salvación y la vida eterna sin sufrimientos.
(Extraído de Medios católicos de comunicación)
Ha comenzado ya esta cuenta regresiva para el momento en que nace Jesús, el Salvador. Ha llegado el momento de poner a prueba nuestras prioridades para esta fiesta: ¿regalos o preparar el ambiente?. Ha llegado el momento de hacer algo nuevo y yo te lo vengo a proponer.
Hay una antigua tradición de confeccionar un calendario de adviento, especialmente para los niños y niñas, para que le den más sentido a la Navidad. Cada día, de los 24 días de Diciembre que anteceden al Nacimiento, tiene una frase bonita para reflexionar y algunos calendarios vienen con propósitos diarios, es precisamente eso lo que te quiero mostrar.
A continuación están los propósitos para cada uno de los 24 días, pensando en los más pequeños, pero yo te invito a que te conviertas en niño, en niña y vivas y hagas cada una de las tareas para este tiempo de Adviento. Finalmente verás que, siendo creyente o no, le has dado más sentido a la Navidad. Acá van:
1. Ayudaré en casa en aquello que más me cueste trabajo.
2. Rezaré en familia por la paz del mundo.
3. Ofreceré mi día por los niños que no tienen papás ni una casa donde vivir.
4. Obedeceré a mis papás y maestros con alegría.
5. Compartiré mi almuerzo con una sonrisa a quien le haga falta.
6. Hoy cumpliré con toda mi tarea sin quejarme.
7. Ayudaré a mis hermanos en algo que necesiten.
8. Ofreceré un sacrificio por los sacerdotes.
9. Rezaré por el Papa.
10. Daré gracias a Dios por todo lo que me ha dado.
11. Llevaré a cabo un sacrificio.
12. Leeré algún pasaje del Evangelio.
13. Ofreceré una comunión espiritual a Jesús por los que no lo aman.
14. Daré un juguete o una ropa a un niño que no lo tenga.
15. No comeré entre comidas.
16. En lugar de ver la televisión ayudaré a mi mamá en lo que necesite.
17. Imitaré a Jesús en su perdón cuando alguien me moleste.
18. Pediré por los que tienen hambre y no comeré dulces.
19. Rezaré un Ave María para demostrarle a la Virgen cuanto la amo.
20. Hoy no pelearé con mis hermanos.
21. Saludaré con cariño a toda persona que me encuentre.
22. Hoy pediré a la Santísima virgen por mi país.
23. Leeré el nacimiento de Jesús en el Evangelio de S. Lucas 2, 1-20.
24. Abriré mi corazón a Jesús para que nazca en él.
Bendiciones para todos en este hermoso período de espera.
Buenos días, buenas tardes, buenas noches.
jueves, 5 de noviembre de 2009
Uniones de hecho
Sobre la nota anterior, unido a esto, opino que desde la década del 80 en adelante se ha dado mucho el tema de las separaciones y los divorcios, ¿la razón? el facilismo, el querer todo fácil, el querer que el cuento de hadas del pololeo dure eternamente.
Es cierto que todos soñamos con una vida feliz, con nuestra pareja, sin problemas, como familia modelo. Mas la realidad es otra. Se puede ser familia feliz, pero sin eludir los problemas, sino enfrentándolos, dando la batalla duramente.
Conozco el caso de una pareja que sufrió el problema de la drogadicción en uno de sus integrantes, razón suficiente para que la otra persona se vaya por su camino, después de todo no es la misma persona con la que se casó.
Mientras el drogadicto seguía hundiéndose ella se desmoronaba, quería dejarlo todo y marcharse, pero ahí fue cuando triunfó el amor, ese amor que los había unido hacía ya varios años, ese amor que pudo salir adelante y transformar ese problema en una solución. Esas dos personas pudieron más que los problemas, lo lograron, salieron adelante después de años de vivir con este problema. Ese matrimonio se mantiene firme aún.
Esas historias son las que escasean ahora, esas historias son las que vemos lejanas, pues es más fácil terminar una relación que intentar remediar los problemas. Mas tengo la certeza de que con amor, aunque te demores años, lograrás transformar tu vida y la de tu pareja, lograrás ser una pareja perfecta, lograrás ser feliz en tu matrimonio. Por muy grande que sea el problema siempre hay una solución.
Defiendo a muerte el matrimonio, creo en él, pero también sé que hay gente que no está preparada para algo así y no los juzgo, se merecen mi respeto. Mi tarea como miembro de la iglesia no es rechazar el hecho que convivan, sino que invitarlos a que se comprometan de verdad, con tuti, con la ayuda de un Dios que es amor y que todo lo puede.
Así también te invito a ti, a que lo intentes, a que no des todo por perdido, a que te des un tiempo para meditar, pero a que no cierres las puertas de tu corazón. Es cierto, tu pareja cambió, quizás equivocó el camino, pero tú también has cambiado y eso no es malo, sino que es algo que nos pasa a todos. Con amor podrás seguir viendo en tu pareja a la hermosa persona que es. Con amor podrás aceptar estos cambios. Con amor lograrás mejorar y que tu pareja mejore.
Vamos, no seas parte de la mayoría, juegátela por algo de verdad, juegátela por el MATRIMONIO.
Buenos días, buenas tardes, buenas noches.
miércoles, 14 de octubre de 2009
No estás deprimido...
Comparto contigo este texto de Facundo Cabral. Te tomará menos de 5 minutos leerlo y toda la vida para aplicarlo y volver a sonreír, vale la pena.
Ah, abajo está el video en youtube con el relato de esto, si prefieres escúchalo, no te vas a arrepentir.
No estás deprimido, estás distraído. Por Facundo Cabral
De Facundo Cabral:
No estás deprimido, estás distraído. Distraído de la vida que te puebla, distraído de la vida que te rodea delfines, bosques, mares, montañas, ríos. No caigas en lo que cayó tu hermano, que sufre por un ser humano, cuando en el mundo hay 5,600 millones. Además, no es tan malo vivir solo. Yo la paso bien, decidiendo a cada instante lo que quiero hacer y gracias a la soledad me conozco...... algo fundamental para vivir.
No caigas en lo que cayó tu padre, que se siente viejo porque tiene 70 años, olvidando que Moisés dirigía el éxodo a los 80 y Rubinstein interpretaba como nadie a Chopin a los 90, sólo por citar dos casos conocidos.
No estás deprimido, estás distraído. Por eso crees que perdiste algo, lo que es imposible, porque todo te fue dado. No hiciste ni un solo pelo de tu cabeza, por lo tanto no puedes ser dueño de nada. Además, la vida no te quita cosas: te libera de cosas... te aliviana para que vueles más alto, para que alcances la plenitud. De la cuna a la tumba es una escuela; por eso, lo que llamas problemas, son lecciones. No perdiste a nadie: el que murió, simplemente se nos adelantó, porque para allá vamos todos. Además, lo mejor de él, el amor, sigue en tu corazón.
Y del otro lado te espera gente maravillosa: Gandhi, Miguel Ángel, Whitman, San Agustín, la Madre Teresa, tu abuela y mi madre, que creía que la pobreza está más cerca del amor, porque el dinero nos distrae con demasiadas cosas y nos aleja, porque nos hace desconfiados.
Haz sólo lo que amas y serás feliz. El que hace lo que ama, está benditamente condenado al éxito, que llegará cuando deba llegar, porque lo que debe ser será y llegará naturalmente. No hagas nada por obligación ni por compromiso, sino por amor. Entonces habrá plenitud, y en esa plenitud todo es posible y sin esfuerzo, porque te mueve la fuerza natural de la vida, la que me levantó cuando se cayó el avión con mi mujer y mi hija; la que me mantuvo vivo cuando los médicos me diagnosticaban 3 ó 4 meses de vida.
Dios te puso un ser humano a cargo y eres tú mismo. A ti debes hacerte libre y feliz. Después podrás compartir la vida verdadera con los demás. Reconcíliate contigo, ponte frente al espejo y piensa que esa criatura que estás viendo es obra de Dios y decide ahora mismo ser feliz, porque la felicidad es una adquisición. Además, la felicidad no es un derecho, sino un deber; porque si no eres feliz, estás amargando a todo el barrio.
Un solo hombre que no tuvo ni talento ni valor para vivir, mandó matar a seis millones de hermanos judíos. Hay tantas cosas para gozar y nuestro paso por la tierra es tan corto que sufrir es una pérdida de tiempo. Tenemos para gozar la nieve del invierno y las flores de la primavera, el chocolate de la Perusa, la baguette francesa, los tacos mexicanos, el Pisco peruano, los mares y los ríos, el fútbol de los brasileños, Las Mil y Una Noches, la Divina Comedia, el Quijote, el Pedro Páramo, los boleros de Manzanero y las poesías de Whitman, la música de Mahler, Mozart, Chopin, Beethoven; las pinturas de Caravaggio, Rembrandt, Velázquez, Picasso y Tamayo, entre tantas maravillas.
Y si tienes cáncer o SIDA, pueden pasar dos cosas y las dos son buenas: si te gana, te libera del cuerpo que es tan molesto (tengo hambre, tengo frío, tengo sueño, tengo ganas, tengo razón, tengo dudas)...y si le ganas, serás más humilde, más agradecido... por lo tanto, fácilmente feliz, libre del tremendo peso de la culpa, la responsabilidad y la vanidad, dispuesto a vivir cada instante profundamente, como debe ser.
No estás deprimido, estás desocupado. Ayuda al niño que te necesita, ese niño será socio de tu hijo. Ayuda a los viejos y los jóvenes: te ayudarán cuando lo seas. Además, el servicio es una felicidad segura, como gozar a la naturaleza y cuidarla para el que vendrá. Da sin medida y te darán sin medida. Ama hasta convertirte en lo amado; más aún, hasta convertirte en el mismísimo Amor.
Y que no te confundan unos pocos homicidas y suicidas. El bien es mayoría, pero no se nota porque es silencioso. Una bomba hace más ruido que una caricia, pero por cada bomba que destruye, hay millones de caricias que alimentan a la vida. Vale la pena, ¿verdad?.
Si Dios tuviera un refrigerador, tendría tu foto pegada en él.
Si El tuviera una cartera, tu foto estaría dentro de ella.
El te manda flores cada primavera.
El te manda un amanecer cada mañana.
Cada vez que tú quieres hablar, El te escucha.
El puede vivir en cualquier parte del universo, pero El escogió Tu corazón.
Enfréntalo, amigo -El está loco por ti!.
Dios no te prometió días sin dolor, risa sin tristeza, sol sin lluvia, pero El si prometió fuerzas para cada día, consuelo para las lágrimas, y luz para el camino.
"Cuando la vida te presente mil razones para llorar, demuéstrale que tienes mil y un razones por las cuales sonreír".
Buenos días, buenas tardes, buenas noches.
viernes, 7 de agosto de 2009
La rebelión de las creaturas
jueves, 23 de julio de 2009
Ponerse en el lugar del otro
martes, 21 de julio de 2009
¿Dónde estás?
miércoles, 8 de julio de 2009
Sin efusión de sangre no hay remisión
Durante el día de ayer escuché esta frase en una prédica del pastor evangélico Adrian Rogers (fallecido hace unos años) que me regaló mi cuñado Jesús, a quien le agradezco mucho. El pastor hace una notable evangelización con todo lo que dijo, donde rescato esta frase, pues es la que me ha hecho un gran sentido en este minuto de mi vida y me ha ayudado a entender y conocer mucho más a Cristo.
Haré un resumen de esto que escuché y le agregaré cosas mías también, no vayas a pensar que todo lo que acá se escribirá se me ocurrió a mí solamente, esta vez no, es parte de la prédica también lo que escribiré.
Siempre me ha costado ver a Dios como alguien que nos hace sufrir o que nos manda el sufrimiento, aún mantengo que soy yo mismo el que se busca los dolores del alma cuando peco, o como dirían los no creyentes, hago algo mal. Pero Dios todo lo puede y por tanto Él podría evitar esos dolores, me podría detener antes, pero no lo hace, permite que me caiga y quede sufriendo. Te preguntarás, al igual que como lo hacía yo, ¿para qué Yahvé querría eso?
La respuesta está a mi nariz día a día. Soy padre y además tengo un trabajo donde aplico normas: bibliotecario. Los hijos, en varias ocasiones, comenten faltas y como consecuencia de eso, quienes somos padres, un castigo o una reprimenda (reto). En la biblioteca, cuando devuelven un libro atrasado, reciben una sanción. La razón en ambos casos es que sin ese castigo no aprenderán nunca y volverán a caer en lo mismo.
En la vida pasa lo mismo, pero con la diferencia que en la vida ya no soy padre (o sea, también lo soy), sino que hijo, al igual que tú, de un mismo Padre: Dios. Él permite que me caiga para así enseñarme que eso es doloroso. A veces es un dolor muy grande, pero como sea ese dolor Él está ahí para ayudarme a salir adelante. Me miró correr libremente, me miró caer, me dejó caer y pegarme fuerte, pero ahora me ayuda a levantarme y aprender.
Dios es justo y si no permitiera que viviera esos dolores no lo sería, si dejara pasar las faltas (pecados) como si nada, entonces no me amaría. Es lo mismo que hace contigo, te ama tanto que permite que caigas para que así aprendas.
Cristo, en la cruz, con su sangre, pagó por todos tus pecados, ante Dios ya estás perdonado. Pero esto no significa que como ya está pagada la deuda pecaré y pecaré, no, no se trata de eso. Si quieres volver a pecar volverás a caer, te volverá a doler y tendrías que ser un poco loco o masoquista para querer que eso ocurra.
No, Cristo no pagó por tus pecados para que hicieras eso, Él pagó por tus faltas para que fueras redimido ante el Padre y lo siguieras. Si pecas, te arrepientes y sigues a Cristo (llevas una vida llena de amor) entonces entrarás en el Reino de Dios. Pero si pecas y pecas de nuevo, y sigues pecando, entonces llegará el día en que Cristo te querrá llevar de su lado, te invitará como siempre lo hace, pero estarás tan absorto en ti mismo que ni siquiera lo mirarás a los ojos y te condenarás para siempre, y por mucho amor que tenga Dios para ti no logrará nunca sacarte del infierno, pues será tu decisión.
Espero esto te haga reflexionar tanto como lo hizo conmigo y si quieres el archivo sólo pídelo y te lo haré llegar.
miércoles, 17 de junio de 2009
Señales
martes, 28 de abril de 2009
Tocando fondo
viernes, 3 de abril de 2009
Removiendo corazones
jueves, 29 de enero de 2009
El Hombre y Dios
lunes, 19 de mayo de 2008
Nuevo comienzo
Con el paso del tiempo, con la gente que empezó a frecuentar, con lo que escuchaba, se fue formando su nueva vida y su enamoramiento de Cristo.
Tanto fue lo que llegó a amarle que decidió entregar su vida para Él en el sacerdocio.
Esta vida de San Agustín la plasmó él mismo en un libro titulado "Confesiones" el cual comencé a leer el mismo sábado, pues siempre escuché de su vida "licenciosa" pero nunca he leído su historia y que mejor que hacerlo de la misma fuente.
Lo primero que me llamó la atención de estas confesiones es que comienza su libro invocando al Señor para que se haga presente en esas líneas y es lo que yo quiero hacer también en este blog en el que se hablará de todo.
Mas en esta invocación san Agustín se da cuenta de algo y lo plasma de una manera especial. Los que me conocen de más tiempo recordarán que cada vez que la gente decía "nos ponemos en presencia del Señor" yo tenía algo que rebatirles, bueno, es el mismo hecho al que este personaje hace alusión: Dios está siempre presente, queramos o no.
Mi amigo Agustín -me permito llamarle así porque estoy seguro que él no rechazaría mi amistad, no por tratarse de mí, sino porque él no dudaría un segundo en hacer un amigo más para poder entregar todo su amor proveniente del Señor- escribe en medio de su invocación: "¿es cierto que todo cuanto existe te abarca? Luego si yo también existo, ¿por qué invitarte a que vengas a mí, si yo no existiría si tú no estuvieras en mí?" Y vaya que cierto es esto.
Más adelante se pregunta lo siguiente: "Porque fuera del cielo y la tierra, ¿a qué rincón voy a retirarme para que desde él venga a mí el Señor que dijo: Yo colmo los cielos y la tierra?"
¿Cómo les quedó el ojo con eso? Sí señoritas, sí caballeros, el Señor todo lo abraca y no podemos ocultarnos de Él, tampoco podemos separarnos de Él, pues está en todos lados y nos inunda con su ser. Es bueno que lo sepamos y nos demos cuenta que hacer algo que dañe a Dios finalmente nos dañará a nosotros y/o a nuestro entorno. Porque al Señor se le han dado muchos nombres y han querido presentarlo de muchas formas, pero la única forma de la cual nunca estarán equivocados al mostrarlo es: Amor.
A ti Señor, que eres Amor que se vierte en mí día a día, que me invita a vivir y ser feliz, y que mediante tu Gracia salvadora me haces poseedor de vida eterna, dedico este blog y te nombro celador de cada palabra, para que en ellas, ya sean de crítica, de humor, de llanto, de regaño, etc. haya siempre ese toque tuyo que la hará tan especial.



