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martes, 16 de diciembre de 2014

Necesidades del siglo XXI

Por estos días es cuando más me asombro del cambio de la sociedad chilena. En la década del 80, cuando era raro ver a las mujeres trabajando fuera de casa, las prioridades y necesidades las entregaba el cuerpo y no una agencia de publicidad. Había necesidad por alimentarse y vestirse.
La Navidad se vivía distinto, o tal vez era yo el que la veía distinto, notaba un ambiente más festivo, más familiar, con puros mensajes de compartir, amar, perdonar.
Era clásico esperar esos días previos a la Navidad cuando en televisión me veía todas las películas con historias como "El tamborilero", "La niña de los fósforos", "Cuento de Navidad", "Rodolfo el reno" y otras tantas.

Hoy veo en el computador mensajes  que me sorprenden y alarman. Compartir ya no es el llamado para la Navidad, sino que lo es el consumir, el comprar y mientras más caro sea el regalo mucho mejor. Me asombro de ver que hay familias que se endeudan para comprar aquello que el niño o la niña le pidió al viejo del saco rojo. No sé si era solo yo, pero recuerdo que nunca pedí regalo, sino que aceptaba lo que llegaba.

Las necesidades cambiaron. En los tiempos que vivimos se puede leer mensajes que dicen: NECESITO un televisor. NECESITO un auto. NECESITO sushi. Y así suma y sigue.
¿De verdad un televisor es una NECESIDAD?

¿Qué nos pasó? ¿En qué nos convertimos?
Ya, si está bien querer tener una tele, un auto, un tablet o cosas como esas, pero de ahí que sea una necesidad hay un abismo, al menos lo hay para mi visión de mundo.

Siempre creí que esa película de Schwarzenegger era solo una comedia, pero ya el año pasado  y este año veo que eso de buscar el regalo hasta en la China para "conservar la magia de la Navidad" es una realidad patente. Ya lo fue con el famoso Furby, ahora quizás con qué sea, pero ya se ve gente que NECESITA con URGENCIA tal o cual juguete.

Vamos, aún es tiempo, no dejes que el consumismo te termine consumiendo a ti mismo.

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

martes, 3 de diciembre de 2013

Navidad en Chile

Durante el mes de octubre hice un comentario sobre la famosa fiesta de Halloween que se está instalando en nuestro país, entonces fui emplazado por uno de mis contertulios a escribir algo sobre la Navidad, sobre su celebración que es traída desde afuera y no propia de Chile.

Bueno, el origen de la Navidad, como fiesta, es de hace muchos años, de los comienzos del cristianismo, cosa de la que se puede interiorizar en Biblioteca Católica digital. En resumen nos dice que su origen no es para nada nuevo, ni tiene que ver con el Viejo Pascuero, Santa Claus o como quieras llamarlo.
La Navidad es la celebración del nacimiento de la luz para el mundo cristiano, es decir, el nacimiento de Jesús, y eso no tiene doble lectura, es así la fiesta de Navidad.

Fue así también como se instaló en Chile, que fue colonizado por los españoles quienes llegaron con sus costumbres, tradiciones y creencias, donde la Navidad tenía un lugar especial. Y eso ya desde el 1536, así que podemos decir que la fiesta, si bien no es nacida en Chile, es parte de nosotros pues la celebramos desde que nacimos como patria (y antes).

El pesebre, el juntarse en familia, el compartir una cena la noche del 24 de diciembre tiene una historia de siglos en este país, y no es que se deba a nuestra sangre chilena, porque la fiesta no es propia de Chile, sino que es del mundo cristiano y es por eso que se hizo propia de nuestra tierra.

Ahora bien, lo del Viejo Pascuero, el pan de Pascua, el árbol de Navidad con algodones representando la nieve, los villancicos que hablan de la blanca Navidad, el cola de mono y el consumismo extremo en que hemos caído como sociedad tiene su origen más reciente y viene completamente desde el hemisferio norte.

Por eso mi invitación para cada Navidad es a darle sentido, pero no un sentido como el que propone Líder o Falabella con sus cancioncitas tan pegajosas que a la larga te llevan a comprar y comprar.
Es una invitación a vivir en armonía, a llenarte de humildad y acercarte a quien te dañó o a quien tú dañaste y poder llegar a abrazarse fraternalmente. Es una invitación a no dejarse llevar por el consumismo, sino compartir lo que esté a tu alcance, lo que tú tengas ganas, y a la vez, no esperar regalos costosos.
Con mi experiencia me he dado cuenta que si bien la gente mayoritariamente espera regalos comprados, son felices cuando reciben las humildes galletas que les entrego con tremendo cariño, porque detrás de esa fiebre por comprar que viene junto a diciembre también están las ganas de recibir un pequeño remezón que te haga ver la sencillez del nacimiento de esa pequeña-gran luz para el mundo.

¿Me ayudas a vivir una Navidad sencilla y compartida?

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Amig@ secret@

Todo aquel que pertenece a algún grupo, ya sea de amigos, de curso, de vida o de trabajo, se ha visto inmerso en más de una ocasión en el famoso y "original" juego del Amigo Secreto, y es completamente discutible si es entretenido o no, lo que no podemos negar es que cuando se hace con un grupo de gente donde no todos se llevan bien la cosa ya no es tan grata.

El primer momento de este juego es a veces lo más importante: sacar el papelito con el nombre de la persona a la cual le debes hacer el regalo, y por supuesto, antes de, ya tienes tus favoritos o favoritas. Si estás en la pega, no quieres que te toque el chupamedias, la vieja pesá o el Jefe, y si te sale en el papelito ese nombre entonces dices "ah, salí yo, tengo que sacar otro" y eso lo haces hasta que te toca alguien que no te cae mal, pero que no necesariamente te cae bien.
El problema en el trabajo es cuando te toca alguien a quien no conoces mucho y por lo tanto no sabes que regalarle. Si es mujer optas por una cosa de esas aromáticas, velas o chocolates, y si es varón te sacas el "cacho" con una botella de vino, el problema es que no todos gustan del vino, pero como no importa tanto, lo regalas igual. Y si te toca el Jefe o la Jefa, uf, menuda misión elegirle algo, no puedes desteñir.

Una cosa muy importante es decidir de antemano el monto mínimo del regalo, lo malo es que con eso no te aseguras algo que te guste, por lo que en muchas ocasiones te quedas mirando para la carnicería con el regalo que te tocó. Por ejemplo a mí, una vez, me tocó un juguete de plástico que no debe haber costado más de $500, claramente quien me hizo ese regalo me tenía mucha mala, pero claro, uno tiene que hacer como que le gustó la cosa, es el llamado "cinismo navideño". Una vez vi a alguien recibir un prendedor de avión que no servía para nada, y también tuvo que hacer como que le gustaba.

Ahora, la gracia es que el amigo siempre sea secreto, por lo menos eso evita los bochornos y los posteriores desprecios por el regalo que entregaste o que recibiste. Si se acuerda de antes que el regalo lo entrega cada uno, entonces la cosa cambia, te "obligas" a hacer un buen regalo de acuerdo al presupuesto acordado.

En lo personal, me carga jugar a eso en la pega, pues no conozco a todos los que trabajan en esta universidad y ni ahí con regalarle algo a gente que apenas sé como se llama. Afortunadamente en mi trabajo me dan la posibilidad de elegir si juego o no, así que yo elijo no jugar y ahorrarme malos ratos. Sí, me pueden llamar Grinch, lo acepto.

¿Y tú, juegas con ganas o a la fuerza?

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Diciembre

Este es el descubrimiento del año: llegó Diciembre. Me deberían dar un premio por haberlo descubierto y es que con tanta cosa mala que hemos tenido este año es un hecho que pasó casi desapercibido, ¿o me vas a decir que te diste cuenta antes que yo? Con esto del terremoto, el mundial de fútbol, el "marepoto", que Bielsa se va, que Segovia está inhabilitado, que Harry Potter deja con gusto a poco con su película, los mineros atrapados, ahora los mineros recorriendo el mundo, el temporal de Noviembre en Santiago, el paro de la ANEF y los conductores de Metro en huelga, no me daba ni tiempo para mirar el calendario.

Y Diciembre para mí es una fecha tremendamente difícil. Se acaba el año, se termina el semestre académico y por sobre todo, lo que más me complica, es el consumismo producido por la Navidad o mejor dicho, la fiesta del Viejo Pascuero.

Pero este año he decidido hacer vista gorda a eso. No reclamaré y no intentaré cambiar la mentalidad de nadie, solamente daré mis mensajes de amor y paz, del nacimiento de Cristo y regalaré cosas hechas por mí como símbolo del nacimiento de la vida.
Y esto es un gran paso, ya no seré tan Grinch como los años anteriores, me dedicaré a disfrutar de esta fecha y de ver la cara de mi hijo cuando abra sus regalos que le dará la gente que más lo quiere. Claro que tengo que ser consecuente (en parte) en ese momento, será el regalo que Yo le hago y no que le hace el Viejo gordo feo que se mata de calor en el hemisferio sur.
No le diré que el Viejo ese no existe, pero tampoco le fomentaré lo que a mí me parece que no corresponde (aquí es cuando mucha gente me dirá que soy un ogro, que le quito la magia y cosas por el estilo).

Ahora solo nos queda disfrutar de este nuevo Diciembre.

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

lunes, 30 de noviembre de 2009

Comenzó el Adviento

Así como lo leen, comenzó el Adviento, ese tiempo de espera de la venida de nuestro Señor Jesucristo, son las 4 semanas que anteceden a la Navidad y un tiempo ideal para reflexionar y proponerse cosas, después de todo, es al mismo Dios a quien estamos esperando.

Este año la espera está marcada, al menos en nuestro país, por todo el ambiente político que se vive producto de las elecciones del 13 de Diciembre, y eso, muchas veces, se contrapone con lo que significa la Navidad. Se palpa más violencia que amor por estos días, o sea que nuestra tarea es doble, por un lado está vivir este tiempo de Adviento y por el otro lograr que el resto lo viva también.

Para el mundo cristiano el Adviento tienes 3 propósitos, estos son:

- Recordar el pasado: Celebrar y contemplar el nacimiento de Jesús en Belén. El Señor ya vino y nació en Belén. Esta fue su venida en la carne, lleno de humildad y pobreza. Vino como uno de nosotros, hombre entre los hombres. Esta fue su primera venida.

- Vivir el presente: Se trata de vivir en el presente de nuestra vida diaria la "presencia de Jesucristo" en nosotros y, por nosotros, en el mundo. Vivir siempre vigilantes, caminando por los caminos del Señor, en la justicia y en el amor.

- Preparar el futuro: Se trata de prepararnos para la Parusía o segunda venida de Jesucristo en la "majestad de su gloria". Entonces vendrá como Señor y como Juez de todas las naciones, y premiará con el Cielo a los que han creido en Él; vivido como hijos fieles del Padre y hermanos buenos de los demás. Esperamos su venida gloriosa que nos traerá la salvación y la vida eterna sin sufrimientos.
(Extraído de Medios católicos de comunicación)

Ha comenzado ya esta cuenta regresiva para el momento en que nace Jesús, el Salvador. Ha llegado el momento de poner a prueba nuestras prioridades para esta fiesta: ¿regalos o preparar el ambiente?. Ha llegado el momento de hacer algo nuevo y yo te lo vengo a proponer.

Hay una antigua tradición de confeccionar un calendario de adviento, especialmente para los niños y niñas, para que le den más sentido a la Navidad. Cada día, de los 24 días de Diciembre que anteceden al Nacimiento, tiene una frase bonita para reflexionar y algunos calendarios vienen con propósitos diarios, es precisamente eso lo que te quiero mostrar.

A continuación están los propósitos para cada uno de los 24 días, pensando en los más pequeños, pero yo te invito a que te conviertas en niño, en niña y vivas y hagas cada una de las tareas para este tiempo de Adviento. Finalmente verás que, siendo creyente o no, le has dado más sentido a la Navidad. Acá van:

1. Ayudaré en casa en aquello que más me cueste trabajo.
2. Rezaré en familia por la paz del mundo.
3. Ofreceré mi día por los niños que no tienen papás ni una casa donde vivir.
4. Obedeceré a mis papás y maestros con alegría.
5. Compartiré mi almuerzo con una sonrisa a quien le haga falta.
6. Hoy cumpliré con toda mi tarea sin quejarme.
7. Ayudaré a mis hermanos en algo que necesiten.
8. Ofreceré un sacrificio por los sacerdotes.
9. Rezaré por el Papa.
10. Daré gracias a Dios por todo lo que me ha dado.
11. Llevaré a cabo un sacrificio.
12. Leeré algún pasaje del Evangelio.
13. Ofreceré una comunión espiritual a Jesús por los que no lo aman.
14. Daré un juguete o una ropa a un niño que no lo tenga.
15. No comeré entre comidas.
16. En lugar de ver la televisión ayudaré a mi mamá en lo que necesite.
17. Imitaré a Jesús en su perdón cuando alguien me moleste.
18. Pediré por los que tienen hambre y no comeré dulces.
19. Rezaré un Ave María para demostrarle a la Virgen cuanto la amo.
20. Hoy no pelearé con mis hermanos.
21. Saludaré con cariño a toda persona que me encuentre.
22. Hoy pediré a la Santísima virgen por mi país.
23. Leeré el nacimiento de Jesús en el Evangelio de S. Lucas 2, 1-20.
24. Abriré mi corazón a Jesús para que nazca en él.

Bendiciones para todos en este hermoso período de espera.

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Una Navidad diferente

Ya quedan pocos días para que sea Navidad y vaya que se nota en las calles de Santiago y creo que en las de todo Chile también. Los centros comerciales venden y venden. La gente se agolpa a comprar. Recorre los persas, las ferias libres y las ferias de las pulgas en busca de ofertas que le tienten y le digan a viva voz "cómprame, cómprame".
Muchas casas ya lucen el árbol de Navidad y unas cuantas luces en la fachada para ponerle un poco más de brillo al temita.

Es justo en estas fechas cuando más siento que la sociedad se me viene encima y me dice que estoy mal. Me siento más minoría que para las elecciones presidenciales. Debe ser porque es un tema que me apasiona mucho más también.
Para la gran masa es inminente la llegada del Viejo Pascuero con su bolsa cargada de regalos. Para mí en cambio, es la llegada de Cristo a este mundo para darnos alegría y esperanza. Y es en ese sentido en el que quiero vivir nuevamente la Navidad.

Muchos ya han entendido y aceptado que no me guste hacer grandes regalos en esta bonita fiesta. Las tarjetitas y cosas pequeñas-artesanales son mis favoritas para compartir esta gran alegría del Nacimiento. Sin embargo, este año comienza a tomar fuerza Gabriel y su relación con el viejo del traje rojo.
No le quiero mentir a mi hijo, no le quiero contar la historia de un viejo guatón que trae hasta los regalos más increíbles, no le quiero crear la mentalidad de que la Navidad significa dar y recibir regalos. Pero se me viene encima la sociedad y esta "tradición". Escucho los discursos de que el niño "necesita" de esa ilusión del viejo pascuero; que no puedo estar en contra porque quiera o no el resto está esperando y hablando de este caballero; que lo frustraré si no sigo la corriente; que la Navidad es para los niños.

El último es uno de los principales puntos en los que estoy en contra. La Navidad es una fiesta para todos. Jesús no llegó sólo para los niños, llegó para todos. Si me dicen que la Navidad es para los niños por el tema de los regalos ¿por qué se hacen regalos entre los adultos?. Por favor, lo más hermoso de la Navidad es disfrutar y compartir en familia. La Navidad es de todos y debemos cuidarla y darle sentido.

Entiendo a los que son mayores que yo y/o que piensan distinto y fomentan el tema de los regalos y el viejo pascuero, nada tengo que hacer ahí, sólo me queda invitarlos a darle más sentido cristiano a esta fiesta de la Natividad del Señor. Pero por favor, Gabriel es mi hijo y es mi responsabilidad su educación. Ustedes ya educaron a sus hijos como quisieron o lo están haciendo ahora, sólo les pido que me dejen a mí el tema de la educación de Gabriel. Puede que me equivoque en el camino, pero también puede que lo haga perfecto, como sea, mientras tenga la responsabilidad en mis hombros de este pequeño la asumiré completamente, y en eso entra también el tema de la Navidad y como vivirla.

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