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martes, 13 de octubre de 2009

Pasajes al mundial

El día viernes recién pasado comentaba con mi compañero de trabajo lo que sería la previa del partido. Él esperaba celebrar, pero no aseguraba nada, pues la historia nos decía que a Chile siempre se le quema el pan en la puerta del horno cuando de deporte se trata. Le insistí en que la Roja ganaría el día sábado y se lograrían los tan ansiados pasajes al mundial de fútbol. Tenía la convicción por el buen juego mostrado por todos los que han pisado la cancha en estas clasificatorias.

Y se logró, y esta vez mirando para atrás, incluso por sobre Argentina y Uruguay (que siempre es agrandado por los periodistas deportivos por haber ganado los mundiales del 30 y del 34 cuando jugaban solos). Se logró con un fútbol prodigioso, casi rayando en la perfección de juego, con todos los jugadores atacando, con todos defendiendo, jugándose la vida en cada pelota.

Se le ganó por primera vez a Argentina, se le ganó a Paraguay en Asunción, se le ganó a Perú en Lima, se le ganó a Colombia en Medellín, en fin, cuatro grandes triunfos que fueron pavimentando la llegada al mundial. A eso se suman los puntos que por historia, Chile siempre obtenía.

Mérito de todo esto es de Marcelo Bielsa y no de la calidad de jugadores que tenemos, pues no son ni tan buenos, por ahí destacan, pero no son la gran maravilla, a excepción de Alexis Sánchez, quien le puede pintar la cara al mejor defensa del mundo. La motivación que se le impregnó a cada jugador fue escencial para lograr los resultados, para obtener el mejor juego de cada uno, si hasta el Mati tenía chispazos en algunos partidos.

Felicidades a todos los que mojaron la camiseta, a los que tuvieron partidos buenísimos y de los otros; a los que sólo han estado en la banca; a los jugaron alguna vez y hoy ya no están; a los que tuvieron que salir antes de que acabara el primer tiempo; a los que tuvieron grandes aciertos y de las otras jugadas; en fin, felicidades a todos.

Ah, y muchas gracias, pues con algo tan pequeño como lo es llegar al Mundial de fútbol, se puede tener a todo un país contento, emocionado, saltando de alegría y celebrando sin parar.

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

jueves, 10 de septiembre de 2009

Todo sigue igual

Cuando comenzó el proceso clasificatorio al mundial de Sudáfrica en casi todos los medios de comunicación y en la mente de los hinchas del fútbol se vislumbró lo que sería pelear el cuarto y quinto cupo. Para esto se hizo un cálculo de los puntos necesarios para clasificar y además se elaboró un cuadro con cuántos puntos se le sacaría a cada rival. Venezuela y Bolivia aparecían como los rivales a los que se les sacaría los 6 puntos (fallamos con los llaneros) y Argentina y Brasil aparecían con un saldo muy negativo, de hecho nunca se contaron con esos puntos.

La historia es este camino al 2010 ha sido muy distinta, se ganó donde nunca se pensó en ganar, se enredaron dos puntos en casa que nunca se debieron perder, le pudimos hacer 4 goles a Argentina en Santiago, pero se le ganó por apenas un gol. Se ha jugado muy bien de visitante y ha costado de local. En fin, son varios factores que han hecho de este proceso algo lindo y distinto.
Pero ayer seguimos con la historia, se intentó hacer un partidazo ayer en Brasil y terminamos goleados. ¿Extraño?. Para nada, era lo que desde un principio se esperó: perder los dos partidos ante Brasil.

Sin embargo, hoy abundan las caras largas y los comentarios del tipo "puchas que SON malos" (por decirlo suave), de los mismos que antes decían "grande Chile, SOMOS los mejores del mundo".
Por favor, no echemos abajo el buen trabajo que se ha hecho. Es cierto que se tuvo la oportunidad de cambiar la historia, de ganarle a Brasil en su casa y de clasificar con dos fechas de anticipación... pero no fue así, todo sigue igual que siempre. Se perdió ante Brasil y las próximas dos fechas serán a muerte.

Del partido puedo decir que fue emocionante hasta el minuto 30 del segundo tiempo, se estaba jugando bien y poniéndole mucha entrega, pero los errores se pagan caro ante los pentacampeones del mundo.
Es cierto, estos jugadores han hecho grandes cosas y son los regalones de Bielsa, pero mantengo mi opinión respecto a Gonzalo Jara: no me gusta ni para Colo-Colo, ni menos para la Roja, sus errores siempre terminan en goles.
Matías Fernández es un talentoso, pero 16 oportunidades de brillar creo que es demasiado, es hora de que juegue Valdivia desde el primer minuto.

Ayer se dio lo que siempre se esperó: perder. Duele y frustra que se hayan tenido las oportunidades de superar a los mejores del mundo, sobre todo porque quedaron con uno menos y estaban arrinconados en su área. Pero ya fue, se perdió y hay que seguir alentando.
Tengo la convicción de que se logrará la clasificación, aunque sea en la última fecha, pero se logrará, y esta vez sin la calculadora en la mano, sino por mérito propio.

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

jueves, 11 de junio de 2009

Con permiso que viene la Roja

En el ambiente futbolístico de hoy hay mucho hincha sacando cuentas alegres luego de los triunfos tan importantes que se consiguieron en esta nueva fecha de Clasificatorias para el mundial de Sudáfrica, incluso hay quienes ya están revisando sus cuentas para comprar los pasajes. Es que después de ver como está jugando esta selección chilena podemos ser inmensamente optimistas.

El día sábado se jugó excelente, a gran nivel y contra un gran rival, que si bien estaba disminuído seguía siendo el líder de la tabla y el único que había ganado todos sus partidos de local. Chile fue superior en todas las líneas, incluso en el cabezazo y eso es algo que se ha logrado con una mentalidad ganadora que ya se están creyendo todos los jugadores, lo cual es buenísimo en un deporte donde hay una mezcla de físico y psicológico importante.

Ayer se dio lo esperado, un triunfo por un marcador abultado frente a un débil rival, y se dio de la única forma que podía ser frente a un rival que se vino a meter en el fondo: muy trabajado. Costó mucho hacer un gol y más costó sellar el triunfo, mucho más de lo que el hincha esperaba, pero, y lo más importante, es que no más que lo que los jugadores esperaban. Lo dijo el negro "Palmatoria", se esperaba por parte de ellos que fuera así, que costara y eso fue lo que llevó a la Roja a lograr esos 4 goles, nunca se desesperaron por encontrar el gol.
No hubo jugadores que sobresalieran sobre otros, pues la mayoría jugó a gran nivel y cuando no tuvo la calidad esperada por él o ellos, pusieron las ganas y la pierna firme para ganar pelotas.

Se respira aire de mundial, pero no hay que cantar victoria antes de tiempo, recuerden que somos Chile y muy a menudo se nos quema el pan en la puerta del horno. Tanto triunfalismo llega a asustar y ya saben que el favoritismo no es para nosotros, eso nos marea y nos hace caer fuertemente.

Vamos Chile, el mundial está cerca, no dejemos escapar esta gran oportunidad.

lunes, 30 de marzo de 2009

Un exquisito suspiro limeño

Hace unas semanas el otrora DT de la selección chilena Nelson Acosta, dijo que Marcelo Bielsa no había provocado ninguna revolución en el fútbol chileno, al menos no en la selección. Lamentablemente para el calvo entrenador, cada vez que la selección chilena juega internacionalmente deja en lo más alto el nombre de Chile.
Acosta, tuvo una generación privilegiada a cargo, prácticamente esa selección jugaba sola y de memoria, más por mérito de la calidad de los jugadores que del propio técnico. Aún así, con todos los puestos muy bien cubiertos sacó un equipo timorato a enfrentar a Argentina en el Nacional y se vino derrotado desde Lima. En cambio con Bielsa la selección chilena salió a ganar frente al poderoso combinado argentino y ante un fiero Perú en una hostil tierra limeña. ¿Me va a decir que eso no es revolución?

Marcelo Bielsa no sólo cambió la manera táctica en que Chile se pararía en cualquier cancha del mundo, sino que logró motivar y mentalizar a cada jugador de la Roja en que sí se puede salir a ganar siempre, que no es necesario defenderse cuando el rival es, en papel, superior. Es cierto que las cosas no han salido siempre, pero fácilmente a Argentina se le podría haber goleado y a Perú mucho más.

El llamado clásico del Pacífico fue para quien quiso más, para quien fue más inteligente, para quien entró con más ganas. Chile zozobró en los primeros minutos producto del nerviosismo de Carmona y de Islas, pero con el paso de los minutos éstos se afirmaron y consiguieron manejar a su antojo las zonas que tenían asignadas.
Perú no supo llegar, y cuando se vio con posibilidades siempre estuvo la seguridad y rapidez de Claudio Bravo, si hasta de cabeza sacó pelotas. El gol es completamente culpa del error de la defensa, no puede ser que saquen un remate entre 3 defensas. Pero en términos generales Chile tuvo una gran defensa, tanto así que hasta parecían atacantes.

Hace algunos años se intentaba sacar un empate en Lima con apenas dos delanteros, en cambio ayer se fue por el triunfo y no sólo con 3 delanteros, sino que con 6 ó 7, si era increíble como llegaba la Roja por todos lados. Por la izquierda llegaron siempre de a 2, por la derecha bastaba con Alexis y sus gambetas, por el centro llegaban 2 más, y casi siempre se sumaba uno o dos para hacer más presión.  Eso tuvo a los del Rímac sin las cosas claras, no sabían como detener los ataques ni como provocar los propios, estaban nublados. Y ni hablar de Vargas, bastó ver una de sus tantas patadas del primer tiempo para darse cuenta que sería expulsado. En el momento que le pusieron la amarilla por reclamar (quizás reclamó que no mató al jugador chileno como para que cobrara falta) me di cuenta que sería expulsado, si parecía karateca de tanto que pegó, casi le vuela la cara a Alexis Sánchez en la jugada del penal.

En definitiva, Chile una vez más ganó, una vez más esta selección está haciendo historia y es gracias al constante ataque desplegado, de esa manera se impidió el armado de los rivales y se generaron los 3 goles. El tercero fue una muestra del cero egoísmo de estos jugadores y de lo bien que la puedan tocar cuando andan motivados.

Al ritmo del vals peruano, del suspiro limero y de las papas a la huancaina se despide este servidor.

jueves, 16 de octubre de 2008

Relato de un triunfazo

Ahí estaba yo, en el centro de la cancha esperando que el árbitro diera por iniciado el partido. Esta nervioso pues veía en las caras de los jugadores de rojo que la cosa iba en serio, se veían concentrados y con ganas. Los de azul se veían tranquilos, pero a la vez un tanto nerviosos, parece que la marea roja que se veía en las graderías los puso un tanto temerosos.

El árbitro por fin tocó el pito (de un color amarillo intenso que daba risa) y yo comencé a moverme sobre el césped de ese estadio. Después supe que se llamaba Estadio Nacional y que los jugadores de rojo representaban a Chile y los de azul a Argentina.

Los chilenos me amaban, corrían como bestias desbocadas tras de mí, hasta que me tomaban con sus pies y no me querían soltar. Era increíble, pero cuando los de azul me tomaban de inmediato llegaba un rojo para arrebatarme de sus pies. Quería a toda costa llevarme al arco rival y hacer el gol, y se escuchaba que la gente quería lo mismo.

Me habían dicho que en la cancha estaría el mejor jugador del mundo, por lo cual yo estaba muy orgulloso de ser parte de ese momento y de que ese jugador me tuviera en sus pies, pero a decir verdad, parece que no vino o si vino no lo noté, a menos que se hayan referido al 17 de los chilenos, porque pasé mucho más tiempo en sus pies que en los de cualquier otro jugador.

Derrepente viajé por el aire hacia el área de los azules, otra vez los chilenos me hacían estar en el área rival, pero ocurrió algo que me dejó preocupado: dos jugadores chocaron sus cabezas y tuvieron que ser sacados en camilla de la cancha. Se fueron del estadio con rumbo desconocido para mí y en su lugar entraron otros. 

Minutos más tarde yo seguía en posesión de los chilenos que atacaban de manera vertiginosa. Estaba en el sector izquierdo de la cancha y rápidamente pasé al derecho. Me tomó el 17 y avanzó muy veloz, dio un pase, y nuevamente volví a sus pies. Luego entró al área y la tocó hacía atrás, donde estaba un flaco, que hizo un movimiento un tanto extraño para golpearme. Toqué la red y escuché la explosión, como una gran bomba, eran todos los chilenos celebrando el tanto, estaban como locos, gritaban, saltaban mientras el arquero de Argentina me tomaba entre sus manos y me mandaba al centro de la cancha.

Y así, con un Chile atacando llegó el momento de mi descanso. Fueron 15 minutos en que pude contemplar los rostros felices de quienes estaban en el estadio.

El comienzo del segundo tiempo no fue distinto ni tranquilo. Siempre los rojos me tenían en sus pies y llegábamos con peligro al arco rival. Varias veces pasé cerca del arco y provocaba el aliento de la gente. Se escuchaban sin parar los cánticos, y también sin parar corrían los jugadores chilenos tras de mí. Llegaban a todas y rara vez se equivocaban cuando me entregaban a otro jugador.
Por su parte los argentinos intentaban tomar el control de mí, pero nunca lo lograron. Por ahí, casi al final pude entrar en el arco chileno, pero en la línea llegó el mejor jugador del mundo (¿era el 17 rojo cierto? para tirarme lejos. Después pasé a centímetros del vértice, pero no quise entrar, no quería ser parte de la tristeza de una nación, sino de una alegría inmensa.

Los rojos deberían haberme metido dentro del pórtico muchas más veces, pero los azules no lo permitieron. Lo bueno es que finalmente ganaron los dueños de casa y celebraron como locos. Creí que habían ganado la Copa del mundo gracias a mí, pero era un partido solamente, pero de esos partidos que se recordarán por muchos y muchos años.

Y me siento orgulloso de haber estado ahí, de haber sido protagonista.

El Balón.

jueves, 11 de septiembre de 2008

Al ritmo de cueca


El domingo recién pasado vino a Chile la selección más mala de la historia de Brasil. Es cierto, son buenos jugadores, pero en conjunto se les dificulta el juego, a tal punto que anoche, jugando de locales, el equipo de Bolivia les empató 0 a 0. Llega a ser irrisorio, pero en los últimos meses la única selección a la que le gana con facilidad es a la Roja.
Era el momento propicio para barrer la casa con los negritos, pero no pudimos y más encima se burlaron de nosotros.

Pero ya ven como el fútbol tiene revanchas y ayer la Selección chilena tuvo la suya. No hubo modificación de esquema, pero sí de algunos nombres y posiciones dentro de la cancha. Bielsa mantuvo en cancha a dos de sus favoritos que no han rendido a cabalidad: Estrada y Mark González. Ambos respondieron a la confianza, pero insisto en que no están para la selección. A Estrada deberían haberlo sacado el domingo en vez de cambiar a Droguett, pero el técnico es consecuente, le gusta morir con la suya.
Era cosa de ver como gritó el cuarto gol y lo hizo no porque fuera un descanso en el marcador, sino porque en esa jugada brilló Mark y el estilo de juego que quiere el DT.

El lunes éramos los más malos de América y hoy nos creemos los mejores. Es nuestra idiosincrasia, aquella que nos hace ser chaqueteros y extremistas, menos que antes, pero seguimos con esa bipolaridad única.

El hecho puntual y bueno es que estamos ahí, seguimos en carrera, sigue todo muy parejo por los cupos para Sudáfrica y hay que pelear hasta el final.

Cuatro goles y 3 puntos valiosos para decirles a todos como lo hace el Chupete: "Silencio, no estamos muertos, sólo dormidos".

viernes, 20 de junio de 2008

Perros con chupete

Hace poco se cumplieron 10 años desde que en el mundial de Francia nos hicieron el gol del empate en los descuentos y esa vez dijimos: "siempre nos pasa lo mismo". Pero esta vez la historia fue distinta, ahora fuimos nosotros los que ganamos con un gol en el último minuto de los descuentos y fue gracias a la garra y al coraje que demostraron estos guerreros chilenos.

Desde el pitazo inicial la actitud fue de ir al frente, de luchar cada balón, de ser como un perro de presa persiguiendo el botín para encajarla en el arco rival. Bien por estos jugadores, porque le están cambiando la cara a nuestra selección.

Ya no somos los que van al extranjero a tratar de que nos hagan pocos goles. Ya no estamos colgados en el travesaño esperando un contragolpe como el de Moscoso y Pato Yáñez el año 1981, no señores y señoritas, ahora vamos por más, por la victoria.
En este proceso hemos perdido 2 partidos y ambos se perdieron entregando todo, jugando por el triunfo hasta el final y cuando digo hasta el final es cierto, anoche quedó completamente demostrado.
Antes se nos hubiese bajado la moral con ese gol a 10 minutos del final, el partido hubiese terminado en empate, pero ahora no, ahora se lucha hasta que el árbitro dice que no va más.

Queda mucho todavía para clasificar al mundial, pero se están dando grandes pasos que hay que revalidar cuando se juegue en casa, y sobre todo ahora que viene Brasil y Colombia, hay que ganar como sea esos partidos porque ellos son rivales directos en la lucha por clasificar.
Los que llevan más años en esto del fútbol dicen que Brasil, Argentina y Paraguay son fijos para el mundial, pero yo digo que no, ni por fútbol, ni por puntos, estamos a sólo 3 puntos del puntero, mismos puntos que podríamos arrebatarle en Asunción.
Brasil debe tener la selección más mala su historia y Argentina tiene un plantel dividido por el que se cree Dios en la cancha y no llega ni a los talones a Diego o Pelé.

Vamos Chile, hay que seguir luchando hasta que realmente clasifiquemos y esto no es solo para los jugadores, la hinchada tampoco debe darse por satisfecha con esto que se ha hecho, hay que ir por más, hay que alentar hasta el final y llegar a la meta.

lunes, 16 de junio de 2008

Con sangre de perro


Los más optimistas pensaron en que Chile golearía a Bolivia en la altura de La Paz, al menos la preparación había sido la adecuada. Los jugadores salieron unas horas antes desde Calama a Bolivia para jugar este trascendental partido, y lo hicieron escoltados por decenas de hinchas que alentaron sin parar durante el trayecto al aeropuerto.
Por otro lado estaban los mismos de siempre que decían que no funcionaría, que esta selección tan joven fracasaría en sus intentos y que sería mejor volver a casa... lo más triste es que hablan en la comodidad de su casa mientras sus excompañeros se rompen el lomo para lograr los objetivos.

Y en el estadio estaban alentando unos cuantos más, chilenos que viajaron o que viven allá y confiaban ciegamente en el triunfo.

Comenzó el partido y ya se notaba la disposición de la Roja: el ataque. No por ser visita y jugar en condiciones adversas buscaríamos el empate o perder por poco, había que ganar y eso lo demostraron en cada pelota que pelearon.

Bravo demostró que pese a estar toda una temporada sin jugar es un tremendo arquero, voló, ganó por arriba, ganó por abajo, en fin, podemos decir que estamos seguros en la portería.
Medel, con dos golazos y una marca férrea demostró porque le dicen "pitbull".
Jara, se comió la defensa, llegaba a todas y más encima salió jugando bien.
Fuentes, con oficio, áquel que te entrega la experiencia de manejar el puesto.
Cereceda, fiero en la marca, sabía que se jugaba su puesto y siguientes convocatorias.
Fuenzalida, quizás el más bajo dentro del equipo, pero así y todo se destaca su entrega.
Carmona, qué manera de quitar pelotas este hombre, y lo mejor es que siempre la entregó hacia adelante y a un compañero.
Morales, cumplió, no destacó, pero sí cumplió con lo suyo. Tuvo el gol dos veces, la primera desembocó en el gol de chilena y en la segunda pifió.
Sánchez, corrió mucho e hizo poco, cometió el mismo error de Suazo: no lo tocaba nunca.
Suazo, siempre molestando a los centrales y generando peligro, además tenía mansito al árbitro con él, si lo único que faltó fue que el de negro le pidiera la camiseta.
Beausejour, atacó y atacó, lo único que le faltó fue compañeros más solidarios en la ofensiva.
Al Piña le faltó Orellana para entenderse mejor.
Y el chico Mark dio puro jugó, entró, corrió, se cansó y nada más.

Así y todo ganamos porque fuimos superiores en la cancha, porque sin tener grandes jugadores el técnico supo pararlos en el campo de juego y lograr el objetivo por el que se trabajó.

Felicitaciones a la Roja, felicitaciones a los que se la jugaron con todo por hacer el día del Padre en Chile un día redondo. Y a los que prefieren los caballos y la farándula el más grande de los repudios.

Vamos por Venezuela el jueves, en el verdadero día del Padre.

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