martes, 13 de mayo de 2014

La envidia sana

Los eufemismos se usan para suavizar algo que tiene una connotación negativa, a tal nivel que algunas veces se llega a justificar lo que no está bien y hasta lo hace parecer bueno.

Uno de esos casos es decirle a alguien "me da envidia sana". ¡Envidia sana!, como si sentir envidia pudiera ser sano alguna vez. Sentir envidia es desear algo ajeno y entristecerse por no tenerlo, o sea, me estás diciendo que estar triste es sano.
Y con eso se justifica el sentir envidia y se ve casi como un acto cotidiano y de buena convivencia.

También tenemos la mentira blanca. Claro, blanquita, así como bien pura, como una mentira que hace bien para el alma.
Pamplinas.
Una mentira es una MENTIRA siempre, no es ni blanca ni negra, simplemente es.
Y no me vengas a decir que hay mentiras que ayudan para que la otra persona sea feliz o para conservar la magia y bla bla bla. No, acá la mentira es y será siempre una mentira que a la larga trae consecuencias negativas, las cuales varían según la importancia de esa mentira que dijiste.
Además que si te llenas de "mentiras blancas" a la larga te ocurrirá lo de Pedrito y el lobo, cuando digas la verdad nadie te creerá.

Que el hombre afroamericano no es negro, es de color.
Que el que vive en la calle no es vagabundo, es hombre en situación de calle.
Que el hoy no es eso, se llama evento.

Suma y sigue.
Mejor las cosas por su nombre. Es ENVIDIA y es MENTIRA.

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

martes, 29 de abril de 2014

Gasoducto a la confianza

Las relaciones de pareja están marcadas por momentos. El primer beso, la primera visita formal a la casa, con presentación de papá, mamá, hermano, hermana, la nana, el perro, el gato y hasta el primo bueno para las bromas. La primera vez que ocupas el baño de tu novio o novia. Guau, que momento más importante y de tanto nerviosismo, hasta te pones más nervioso que en la cena misma. Lo haces todo con mucho cuidado y ojalá sea del 1 no más, porque si lo que quieres es del 2, uf, qué valiente hay que ser. Procuras que nada suene y hasta te cuesta que "todo fluya", pues estás más tenso que cuando te presentan al papá.

Pero hay un momento en particular que es un sello a la relación, es casi como un pegamento para ambos. Y no habla de aquel momento en que te quedas en cueros y te entregas a la pasión en el ring de cuatro perillas. No, esto es mucho más fuerte, esto es un sello inviolable. Es el momento en que dejas fluir tu humanidad o simplemente ella se manifiesta con una bocanada de ti.

Cuando estando con tu pareja se te sale un gas (de dudosa procedencia) quiere decir que ya lo superaste todo. Ese momento marca un antes y un después en la relación, y no hay nada, pero nada, que lo supere.
Ese momento exacto en que se escucha aquel sonido tan característico y bombástico es el que le dice a él o ella "sí, confío en ti y quiero compartir incluso esto contigo". Es en ese minuto, cuando ves que la otra persona se ríe, que te das cuenta que la relación va en serio y que nada podrá hacerle caer (por el momento). Ese instante en que quieres que la tierra te trague y tu pareja simplemente te mira y se ríe, te hace comprender el inmenso amor que esa persona siente por ti. Ya no son simplemente novios, no, ahora son mucho más, desde ese minuto son amantes, amigos, cómplices... uno solo.

A veces es como una sinfonía y otras llega en silencio, pero se hace notar con fuerza, y vaya con qué fuerza.
Si llegaste a eso es porque lo superaste todo, y no importa que sus padres no te acepten, porque él o ella ya te aceptaron... y no solo con lo bueno.

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

miércoles, 9 de abril de 2014

Colo-Colo es de todos

El día de ayer ocurrió un fenómeno en la familia colocolina que no se vivía hacía ya 4 años: las entradas para el partido del domingo se agotaron en solo horas. Y es natural, pues un triunfo albo le entrega el título tan esperado, la estrella 30.

Entonces salieron reclamando todos aquellos que se dicen hinchas y ningunean a los otros que también son hinchas pero que no siempre van al estadio. Los tratan de "clasiqueros", "exitistas", "aparecidos" y muchas cosas más, y todo porque tienen la entrada en la mano mientras el enojado no.

En este torneo de Clausura 2013/2014 fui a todos los partidos de local, pero eso no me hace más hincha que aquel que va por primera vez a este partido donde Colo-Colo se puede coronar campeón. Quedé fuera porque nunca funcionó la venta por internet y porque no estaba dispuesto a hacer filas de horas para poder comprar mi ticket. Aún así me siento tan hincha como aquel que estará en el estadio. Me siento tan hincha como aquel que no fue en todo al año al estadio porque la plata no le sobra, porque para este partido hace un sacrificio y saca sus pocas lucas para poder celebrar.

Ese hincha esforzado vale tanto o más que yo, porque también sufre cuando el Cacique pierde y celebra cuando gana. Ese hincha no quiere menos a Colo-Colo que yo, simplemente no tiene los recursos para ir cada fin de semana a disfrutar de la fiesta.

La pasión por Colo-Colo es transversal, no está reservada solo para los que hemos ido a todos los partidos, y si esta vez quedé fuera lo lamento, pero no me enojo, porque otra persona tan hincha como yo estará ese día rompiendo la voz por su gran pasión.

Colo-Colo es de todos y para todos.

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

miércoles, 26 de marzo de 2014

Linchamiento público

La historia cuenta que hubo una época en la cual a las personas acusadas de brujería se les asesinaba en la plaza del pueblo para que así todos vieran el castigo y entendieran al peligro al cual se exponían si hacían lo mismo. También se lapidaron, crucificaron, ahorcaron, guillotinaron, etc., a delincuentes en distintos pasajes de la historia y en distintas culturas.

Hoy ya es habitual, al menos en Chile, ver linchamientos en plena calle a "lanzas" o ladrones que se les pilla en el acto mismo. Hasta un grupo de estudiantes agarró como pudo a un delincuente y lo dejaron más aporreado que piñata mexicana.

Pero hay otro linchamiento que me llama profundamente la atención y a la vez me asusta un poco, es la acusación pública utilizando Internet.
Recuerdo un capítulo de la serie Garfield donde nuestro querido gato decía "si aparece en televisión debe ser verdad". Ahora la premisa pareciera ser: "si se publica en Internet debe ser verdad". No hay ningún tipo de investigación, simplemente se cree lo primero que se comenta, publica o se rumorea, ya sea mediante un blog, o alguna de esas redes sociales tan utilizadas como la del cara de libro o aquella del pajarito.

Es re fácil, agarras una foto de alguien y cuentas la historia de que anda manoseando en las micros, en el metro, que es un pedófilo, que le pega a las mujeres, que trata mal a la gente, que estafa, que maltrata animales, etc. Da lo mismo si es verdad o no, siempre habrá alguien que te creerá y compartirá la noticia, llenará de improperios a la persona, publicará su nombre, su dirección y hasta podría ser golpeado por la gente que quiere "hacer justicia".
Lo terrible es que todo puede ser una mentira inventada por alguien que le tenía "mala" a esa persona y decidió vengarse de esta forma. Puede ser un despechado o una despechada que se inventa toda esta historia y le produce este tremendo daño a él (o ella) y a todo su entorno que se ve afectado.

Para los creyentes solo Dios es la verdad absoluta, todo el resto quiere acercarse a esa verdad, pero a fin de cuentas cada uno tiene SU verdad, que a veces resulta ser todo lo contrario a la realidad... pero hay gente que la cree.

¿Hasta dónde llegaremos con esto?
¿Necesitamos ver el cadáver de un inocente para que se detenga esta "viralización" de denuncias que pueden no ser reales?
Yo no digo que todas esas historias sean mentiras, pero ¿Tengo la certeza como para apoyarla y "lapidar" a este personaje?

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

viernes, 14 de marzo de 2014

Una nueva política

Chile está siendo protagonista de una constante transformación en forma y fondo de cómo hacer las cosas en cuanto a política se refiere.
Desde que volvió la democracia a nuestro país la política estuvo marcada por viejos parlamentarios con viejas ideas, y así se mantuvo por mucho tiempo.

Ahora, de la mano de los medios de comunicación de alto impacto en la sociedad, la cosa ha tomado otro color y se está renovando. Están saliendo algunos dinosaurios y llega sangre nueva, de esa rebelde, de aquella que no quiere seguir canones de principio del siglo pasado.

Pocos años atrás los estudiantes universitarios comenzaron a manifestarse por la calidad y el valor de la educación en Chile. Los líderes de ese movimiento no quisieron solo reclamar y reclamar, decidieron tomar el toro por las astas, es decir, ser quienes presentan los proyectos de ley y las propuestas directas para que esto mejore. Fue así como hoy ya están sentados en el Congreso las señoritas Camila Vallejo y Karol Cariola y los señores Gabriel Boric y Giorgio Jackson. Ellos se atrevieron y ahora están ahí, donde las papas queman.
A cambio han recibido varias criticas, porque hay muchos que dicen que se vendieron, que lo único que querían era figurar para tener poder... por favor.
¿Qué esperan? ¿Qué las leyes se hagan en las marchas?

No, hay que tomarse el poder y que mejor de una manera democrática para poder luchar desde dentro para lograr esos cambios profundos.
Algunos no les tienen fe, pero yo sí, yo confío en que podrán hacer cosas, confío en la fuerza de esta juventud rebelde que contagia a otros.

Me gusta que jóvenes como Karla Rubilar, Marcela Sabat, Joaquín Godoy y los cuatro nombrados anteriormente se metan al Parlamento para contagiar con esas ganas a quienes ya llevan tantos años durmiendo (sí, igual que sus leyes) en el Congreso.

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

martes, 25 de febrero de 2014

Comentario cinéfilo: La ladrona de libros

Esta vez solo podré hacer un comentario de cine pues aún no leo el libro, que sin duda debe ser una gran historia.

La Ladrona de libros es una historia ambientada en plena Segunda Guerra mundial, en la alemania nazi donde los niños eran mentalizados para amar al Fürher, cantar lindas canciones para él y adorar los triunfos en la guerra. Obviamente, no se ve un entorno alegre, es un pueblo que vive con miedo y tratando de sobrellevar esos momentos de la mejor manera posible.

Liesel Meminger es el personaje protagonista de esta historia. Una niña que es adoptada por una pareja de más de 50 años que vivían solos pues nunca habían tenido descendencia. Ella llega a este hogar con ganas de escapar, de irse lo más lejos que pueda. Mas no esperaba encariñarse tanto con esos seres que la acogieron, la vistieron, le dieron de comer y le entregaron amor... cada uno como sabía hacerlo.

Para todo quien ha visto películas sobre nazis, guerra y judíos, sabrá que siempre son tristes, por lo que es muy recomendable llevar pañuelitos al cine y prepararse para que vuestro corazón sea remecido con esta bella historia que emociona.

Con personajes encantadores, con otros odiables, con la belleza del amor familiar y de la amistad, con la risa encantadora de Liesel, y con la gran musicalización de John Williams, será imposible quedarte impávido ante tan maravillosa lección de vida.



Buenos días, buenas tardes, buenas noches

lunes, 3 de febrero de 2014

La pasión en el deporte

Uno de los factores más importantes dentro del deporte no es precisamente el estado físico, sino que es la pasión con la que se realiza la actividad, solo eso te dará el impulso para cumplir tus objetivos y para dar más de lo que crees que puedes dar.

Es así como miles de locos se volcaron a las calles de Santiago el día sábado por la noche para dar vida a la Corrida Santiago y comenzar así lo que serán los Juegos Panamericanos 2014. Correr 10 kilómetros no es fácil, pero tampoco es imposible, y así lo demostró mucha gente que se fue a divertir aquella noche.

Y en nuestro fútbol chileno, vaya que es importante la pasión con la que se vive ese deporte. Ese ingrediente es fundamental para comenzar a ganar partidos. Se juega con otra disposición cuando se le inyecta pasión.
Así hemos visto como Huachipato, con un técnico que vive el fútbol al 200%, es un equipo que corre, que presiona, que lo intenta, que gana y que sufre cuando no logra el triunfo.
Lo mismo pasó con Universidad de Chile, que hace un mes, con los mismo jugadores que ahora, era un verdadero FANTASMA en la cancha (cualquier similitud con un extraño personaje que deambuló por ahí NO es coincidencia), le faltaba ese ingrediente extra, el más fundamental, aquel que lo resucitaría: la pasión. Y esa pasión viene transmitida desde su técnico, quien sabe lo que significa defender esos colores.

En Colo-Colo ocurrió algo similar. Como ha ocurrido en la administración de Blanco y Negro, nuevamente se cambió de técnico, pero esta vez se optó por alguien de casa, por una persona que nació futbolísticamente en esa institución y que siente al Cacique como parte fundamental de su vida. Héctor Tapia ha logrado transmitir su pasión a la cancha, a sus jugadores. No es que estén jugando en un nivel superior al resto, es simplemente que le han puesto más ganas, corren más, pelean cada balón y aunque sean malos con la pelota en los pies (si pensaste en Felipe Flores estás en lo correcto) igual le ponen fuerza, energía para recuperar ese balón que han perdido.

Cuando algo se hace con pasión, vaya que se nota.
¿Qué esperas tú para ponerle pasión a cada cosa que haces?

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

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