jueves, 26 de abril de 2012

La magia de las elecciones

Este mes de octubre tenemos nuevas elecciones políticas en nuestro país, se elegirán alcaldes y concejales, y por supuesto que muchos postularán a la reelección. Eso es precisamente lo mejor de este período.

¿Te has dado cuenta que las elecciones son mágicas? Sí, claro que lo son, durante estos meses que quedan verás como instalan más juegos en tu comuna, verás que las calles se arreglan de la noche a la mañana y que aparecen grandes carteles con la foto del alcalde que te dice que está trabajando para ti. Puedes estar durante 3 años con tremendos forados (eventos) en las calles de tu comuna, y si les mandas un email (al menos en Recoleta es así) donde les preguntas el porqué no han reparado esos lugares te dicen que es algo que no les compete pues eso lo ve el MOP, pero basta que digan "elecciones" para olvidarse que lo tiene que hacer el MOP y se ponen todos a trabajar para que la calle esté en óptimas condiciones.

Tengo un ejemplo más que claro: comuna de Independencia. Durante los 3 años anteriores la calle donde se ubica la urgencia del hospital San José, Profesor Zañartu, estuvo con un montón de "eventos", los automovilistas, motociclistas (lo sé por experiencia) y los choferes de las ambulancias, tuvieron que hacer malabares para no caer en esos forados, encontrar un pedazo de calle era una misión casi imposible. Pero hace una semana han comenzado a repararla ¿Me vas a decir que eso no es magia?

En otras comunas esto no pasa, no se alcanzan ni a notar los hoyos, pues a la semana siguiente ya se está reparando y no es porque sean comunas con más recursos (Vitacura, Las Condes), sino que es porque esos alcaldes sí atienden los problemas de sus vecinos cuando aparecen y no cuando quieren ganar sus votos. Todas las comunas tienen recursos, pero hay que saber distribuirlos. Una idea es realizar menos recitales gratuitos o menos shows de fuegos artificiales para que ese dinero se destine a cosas realmente necesarias.

Ahora la pelotita la tienes tú, con esto de la inscripción automática no hay excusa para no votar, solo pueden ser falta de ganas, pero vamos, si quieres que el sistema político cambie depende de tu participación. El que los senadores patudamente se adjudiquen 2 millones de pesos más para "gastos operacionales" no es solo responsabilidad de ellos, también es de quien dice "no me interesa la política", pero después llena su muro en facebook o en twitter reclamando contra esta patudez. ¿Y qué quieres que hagan si tú con tu indiferencia los dejas?
Es hora de que votes y saques a todos los políticos patudos. Es hora de que te atrevas a votar por aquellos a quienes antes les decías "votar por ellos es perder el voto". Es hora de dejar las excusas y tomar las decisiones que antes otros tomaron por ti.

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

martes, 10 de abril de 2012

Fanático de Dios

Ser fanático casi siempre se asocia en este país al fútbol, pero la verdad es que el fanatismo abarca muchos ámbitos: música, cine, moda, deporte, cultura, comida, fe... en fin, está en todo rincón de esta sociedad. Según la RAE, fanatismo es "Tenaz preocupación, apasionamiento del fanático" y fanático es "Que defiende con tenacidad desmedida y apasionamiento creencias u opiniones, sobre todo religiosas o políticas." Justamente es ese punto el que quería comentar hoy: el fanatismo religioso.

Cuando uno es fanático, y lo sé porque también lo soy, cuesta mucho mirar alguna falla en lo que sigues o haces. Por ejemplo, aquel que es fanático del trabajo no ve ningún problema en salir de su casa a las 7 de la mañana y llegar a las 10 de la noche cuando los más pequeños están durmiendo. En el caso del fútbol chileno ocurre que nos cuesta ver que nuestro equipo está jugando mal (en mi caso no me ha costado tanto porque lo de Colo-Colo es más que evidente). El fanático prefiere dejar de comer a dejar su pasión y es ahí cuando caemos en un tremendo problema.

Hubo un tiempo en que mi fanatismo por Cristo no me dejó verlo. Sí, así como lees, yo era tan fanático de lo que hacía por Cristo que me cegué completamente y no lo pude ver en quien tenía a mi lado: mi mujer. Estaba tan metido en mi grupo cristiano (EJE) que me estaba olvidando de estar con mi propia mujer. Cierto día ella me dijo que yo me entregaba tanto a Dios que ella ya lo estaba comenzando a odiar. Ese fue el golpe en la cabeza que necesitaba, me hizo darme cuenta que Jesucristo también me hablaba a través de ella y que ella misma era el Cristo que yo tenía más cerca.

En ese entonces comprendí el mensaje de Dios y recordé las palabras que Jesús dijo hace tantos años: "Cada vez que atendiste a uno de estos más pequeños, es a  que encontraste y ayudaste". Entendí que no es malo amar a Dios, al contrario, es lo mejor, pero cuando de tanto amor a Dios dejas botado a quienes más amas en la tierra y que tanto te aman a ti es al mismo Creador a quien dejas de lado y triste. Te volviste tan fanático de seguir a Dios que no pudiste ver el camino, creíste que esa luz que veías adelante era Él, pero te equivocaste, solamente eran las luces de la fama que te estaban cegando.

Vamos, si te volviste fanático de algo: trabajo, estudio, deporte, cine, etc., aún es tiempo de enmendar el camino y mirar hacia el lado, siempre hay alguien que espera por ti.
Si te has vuelto tan fanático de Dios como para dejar de lado a los tuyos toma todo ese amor hacia Cristo y entrégaselo de la mejor forma: a tu familia que tanto te ama, que espera por ti y que Dios ha bendecido para ti.

miércoles, 28 de marzo de 2012

Mi condena

Ocho años y un día ha sido lo que he cumplido de mi condena.

Hace ya varios años, en estos ires y venires de la vida, me encontré con una mujer de hermosa sonrisa, cabello largo algo rojizo y unos ojos que ni se le veían de tanto que se reía. Aún recuerdo esa primera sonrisa con que iluminó mi rostro. Desde ese día en que nos cruzamos nuestros destinos fueron marcados.

Acercarme a ella no fue fácil ni inmediato, ambos teníamos nuestras relaciones y ni nos fijábamos el uno en el otro, hasta que ocurrió no más.

En una primaveral noche mi vida cambió completamente. Esa noche fui víctima y victimario.
Ella se reía, estaba feliz. Yo le relataba tonteras, chistes, ocurrencias del momento, palabras inventadas. Hasta que ocurrió lo que no aparecía en el libreto de ninguna película de asesinatos o de terror, era parte de una película de amor. Ella se desmaya, pero con una sonrisa.Yo, sin dudarlo, me acerqué para revivirla. Nuestros labios se unieron y con ello la hicieron nuestros corazones.

Un día 27 de marzo del 2004 comenzamos a vivir juntos, a disfrutar de la compañía mutua, a llorar con nuestras penas y salir adelante. No te lo niego, he caído, pero ella ha estado ahí para levantarme, para invitarme a ser cada día mejor. ¿Lo he logrado? No lo sé, en eso estoy, trabajando día a día para ser un mejor hombre para la mejor de las mujeres.

Durante mi dulce condena han llegado los hijos: un campeón llamado Gabriel y una loca llamada Javiera. Llegó la casa, que si no es por mi víctima-victimaria no lo hubiésemos logrado. Y quizás cuantas alegrías más llegarán.

Ocho años y un día... y espero que sea una cadena perpetua de bendiciones para seguir siendo feliz.

Jacqueline González Rojas, te AMO.

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

lunes, 26 de marzo de 2012

Carta abierta a Kevin Silva

Querido Kevin:
      Me permito tratarte de "querido" pues ese es el sentimiento que tengo hacia alguien tan valiente y esforzado como tú, a un deportista luchador que lo ha dejado todo por volver a las pistas.
      Esta semana se cumple un año desde aquella desgraciada mañana en que un conductor ebrio te atropelló para cambiarte la vida radicalmente, al menos eso es lo que todo Chile debe haber pensado, sin embargo, a poco andar nos demostraste que tu vida sí cambió, pero no radicalmente, solo dejaste que cambiara un poco.
En menos de un año lograste lo mismo que otras personas logran en dos o tres años: te levantaste. Además te propusiste participar de las corridas con esta nueva modalidad: silla de ruedas, y lo lograste.
       Este domingo participarás de aquella corrida que te fue negada hace un año. En una entrevista reciente te referiste a ese momento como "Es difícil volver allí, donde Dios me quitó algo tan importante". Vamos Kevin ¿De verdad crees que Dios quiso dejarte sin piernas ese día? ¿De verdad crees que Dios le dijo a ese hombre que tomara su auto pese a los tragos que había bebido? Dios es quien estuvo contigo en ese momento para ayudarte a que el auto sin control no te quitara la vida, solo te llevó las piernas. Dios ha estado contigo en todo este proceso para ayudarte a salir adelante, para poner frente a ti a alguien que se la jugó por ti y te consiguió una silla de competición.
        Arriba Kevin, sigue triunfando, sigue siendo el campeón que salió adelante y que le da el ejemplo a tanta gente que se queja de sus problemas.
        Y agradece, siempre agradece a quien te ha permitido estar acá, a ese Dios que te ama y te invita a seguir viviendo y disfrutando de todas las maravillas que tenemos y que vendrán.
        Un abrazo fuerte Campeón, nos vemos en las pistas.

Con cariño,
Polo.

jueves, 8 de marzo de 2012

Vacaciones

Soy de la generación que tuvo clases en educación básica durante la década de los 80 y al parecer dentro del programa de estudios a nivel país estaba como una actividad que no se podía eludir el escribir una composición que se llamaba "Mis vacaciones". Recuerdo como si fuera ayer a la profesora o profesor que decía: "Saquen una hoja y en un mínimo de 20 líneas deben escribir una composición sobre sus vacaciones". Más encima no era solo eso, después teníamos que leerla para todo el curso y ahí la profe te hacía preguntas. Recuerdo muy bien el día en que un compañero dijo que había ido a Fantasilandia en sus vacaciones, las risotadas brotaron espontáneamente, incluso yo me reí y no sé si fue por hacer causa común o porque de verdad me había dado risa que en vez de ir a la playa (sinónimo de vacaciones cuando eres un cabro chico) hubiese ido a ese parque de diversiones. Cuando crecí me di cuenta que me había reído de tonto no más, porque con suerte yo apenas conocía los juegos Diana de San Diego, donde la mayor atracción para mí eran los espejos que me volvían más flaco, más gordo, más cabezón (sí, se podía), o como un enanito (por favor, omita comentarios del tipo "parece que te quedaste así"). Qué buenos tiempos aquellos.

Lo digo con nostalgia no porque quiera volver a esa época, sino porque fue algo bonito que me tocó vivir. Hoy la cosa es muy distinta pues junto a Jacque somos los encargados de planificar y costear las vacaciones para pasarla bien y que nuestros hijos no las olviden fácilmente. Claro, en este caso es Gabriel quien recordará esos días en La Serena donde jugamos, comimos, anduvimos en esos triciclos donde puede ir toda la familia, nos bañamos en el las cálidas agua del norte de Chile y muchas cosas más.

Las risas no faltaron y es que donde hay niños habladores es imposible no reírse con las frases pal bronce que sacan. Era de noche cuando íbamos en ese triciclo familiar, Gabriel iba adelante con la bocina en sus manos para meter boche, Jacque y yo pedaleábamos y cuando ya el cansancio se hacía sentir él nos grita "más rápido, más rápido"... qué fácil decirlo, parecíamos esclavos, lo único que faltaba era que nos dijera que le echáramos un poco de viento.
Hasta me fui de reto por parte de mi hijo un día que estábamos junto a mi cuñado construyendo esas piscinas en la orilla de la playa, no recuerdo que fue lo que hicimos, pero nos gritó de una manera que solo atinamos a reírnos y parece que eso más lo irritaba, porque nos gritaba con más fuerza.

Hace poco me preguntaron "¿Descansaste harto?" y la verdad es que no, me levanté más tarde no más, pero terminé más cansado que durante mis días de laburo. Para descansar tendré toda una eternidad, ahora tengo unos pocos años para disfrutar.


Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

miércoles, 11 de enero de 2012

Harry Potter y compañía

Después de haber leído los 7 libros de la saga de Harry Potter y de haber visto las 8 películas estoy en condiciones de compartir mi pequeño análisis opinión acerca de los personajes que han sido parte de estas aventuras. De seguro que más de una persona estará en desacuerdo conmigo, pero bueno, entenderé a esa persona, después de todo el único perfecto acá soy yo (sí ooooooooooooh).

Harry Potter: adolescente que siempre se las quiso dar de héroe y sacrificarse por el bien de sus amigos y de la "humanidad". Seco en hechizos difíciles y en vuelo de escoba. Un poco tonto para relacionarse con mujeres. Se dejaba influenciar mucho por Dumbledore.

Lord Voldemort: perverso, malo en su máxima expresión, pero muy inteligente, manipulador, amedrentador y sin problemas a la hora de asesinar. Es capaz de matar a un bebé. Su maldad es tan grande que lo nubló a la hora de dar el golpe final, se dejó encandilar por las luces de la gloria.

Hermione Granger: apenas leí la primera descripción de ella en el libro pasó a ser mi amor platónico, desde su cabello a su intelecto me dejaron prendado. Podría dedicar toda una columna a ella, así que por ahora solo diré que es mi personaje favorito, es PERFECTA.

Ron Weasley: el amigo pavito del protagonista, miedoso, más torpe que su mejor amigo, pero el maestro del Ajedrez mágico. Temeroso y poco conocedor de sus talentos. Un tanto mediocre en los estudios, se conformaba con poco.

Albus Dumbledore: aquí me ganaré algunos improperios, pero debo ser sincero conmigo mismo. Es el personaje más despreciado por mí, buscaba siempre su beneficio y no le importaba el precio que tenía que pagar. Mandó a la muerte a mucha gente, entre ellos al mismo Harry y aún así no le importó. Su lema era "por un bien superior", es decir, no le importaba si hacía sufrir algunos males a otras personas siempre y cuando su objetivo fuera superior para él. Inteligente, sabio, pero de los más odiados por mí.

Rubeus Hagrid: un grandote inocente, de esos que se ven poco en la vida real, es muy confiado y rebueno para meter las patas y hablar más de la cuenta. Nunca terminó la escuela y yo diría que le hicieron un favor, pues no era muy diestro con la varita y tiene toda la pinta de que no le gustaba para nada el estudio. Hombre sensible y muy amigo de sus amigos.

En la categoría de "Personajes queridos o queribles" se ubican Dobby, Luna Lovegood, Ginny Weasley, George y Fred Weasley (muy divertidos) y por supuesto Neville Longbottom.

Dentro de los "Personajes odiados u odiosos" el número 1 se lo lleva Dolores Umbridge, luego viene Rita Skeeter y su pluma cahuinera, la rica loca de Bellatrix Lestrange, el chupamedias de Percy Weasley y el cobarde de Draco Malfoy.

Sé que muchos personajes se quedan en el tintero, pero solamente nombraré a estos pocos.
Obviamente que no dejaré de lado a mi personaje favorito:

Severus Snape: profesor estricto, de pocos amigos y muy exigente. Su gran pena de amor lo hizo entregarlo todo, pues la muerte no logró apagar ese amor que sintió por ella. Es el único personaje que de verdad actúa con amor, todo lo que hizo fue por ese gran sentimiento. Debe ser mi favorito porque en algo se parece a mí: no le gustaba exteriorizar sus emociones. Inteligente y un gran hechicero. Lamentablemente es uno de los más odiados por muchos, pero él está en el primer lugar de mis preferencias, el segundo lugar es para Voldemort.

¿Cuál y por qué es tu personaje favorito dentro de esta saga?

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Bienvenida Javierita

Quiero creer que siempre la llegada de un bebé es algo muy esperado y que se empieza a preparar desde el momento en que ya sabes que viene en camino. Debe ser algo absolutamente normal... Pero cuando se juntan 2 personas ansiosas que quieren todo para ayer la espera es algo eterno.

Hace mucho tiempo empezamos a preparar este momento y ya cuando el doctor dijo "nacerá en cualquier momento", queríamos que ya fuera.
La llegada de noviembre nos puso con las ansias a mil, pero avanzaban los días y ni siquiera se sentían contracciones, solo los movimientos de la niña hacían estragos.
El día 19 el doctor nos dice "ya, vengan con el bolso listo el lunes, puede que ahí intervenga". Que nos dijeron, total los bolsos ya estaban listos desde hacía unas 3 semanas. Pedí hasta permiso en la pega para no ir ese día y en la eco nos dicen "esperaremos hasta el próximo lunes"... cuek, hasta ahí nos llegó la ilusión.

¿Una semana? ¿tanto?... ¿es qué los doctores no saben que uno es ansioso y que quiere abrir los regalos antes de la Navidad? No, parece que no, pareciera que ellos nunca sufrieron de eso.
Ese lunes 21 volví a mi trabajo y me preparé mentalmente para tener a mi hija en brazos el día 28 de este mes.

Lunes 28 de noviembre.
08:00 hrs.: llegamos a un hospital donde los carteles de "estamos movilizados" "queremos reajustes y bonos" o "Mater en paro" nos esperaban.
08:30 hrs.: Ingresamos a la habitación de preparto y nos dicen que tal vez el parto que está fijado para las 14:30 se adelante porque las personas que se citaron antes no habían llegado. Es como si todos quisieran que nuestras ansias crecieran... y lo lograron. Por otro lado se escuchan rumores que no deberían atender porque están en Paro, obvio que a eso hicimos como que no escuchamos.
09:20 hrs.: Comienzan a monitorear y podemos escuchar los latidos de Javierita.
13:10 hrs.: Después de unas cuantas horas, unas buenas pestañadas y una que otra llamada telefónica respondida para decir "todavía no nace" me hicieron salir de la sala un momento. De pronto la matrona entra, sale un poco nerviosa y llama a uno de los doctores que estaban ahí. Entraron 2 personas más y yo me comencé a asustar. Fueron largos minutos, que me parecieron horas. Cuando vuelvo a entrar Jacque me dice que se habían asustado porque se dejaron de escuchar los latidos de la niña y claro, si el cuerpo de mi mujer se había movido y los cables también... Fue solo un susto... más para el cuerpo médico que para mí.
14:30 hrs.: Era la hora acordada y por fin entra el doctor y nos dice "les tengo una mala noticia"... chuuuuuuuuu, ahí supimos que ya no nacería ese día. Nos contó que por el Paro no tenía gente disponible para recibir a la niña ni para que le hicieran los exámenes de observación que le tienen que realizar, así que él prefería esperar hasta el otro día. Cual "perro arrepentido" agaché mi cabeza y partí a contarle la noticia a Gabriel... Jacque se quedaría en el hospital ese día.

Martes 29 de noviembre.
08:00 hrs.: Llego muy temprano al hospital porque el doctor me dijo que operaría a primera hora y para mí eso es primera hora.
08:33 hrs.: Nos llaman a pabellón y empieza la preparación de Jacque en la nueva habitación. Ella se va y yo me quedo esperando el llamado para entrar al parto. Fueron minutos larguísimos, como de 240 segundos cada uno, pero ahí estaba yo, como tigre enjaulado en esa habitación, hasta con el traje puesto para entrar al pabellón, pero nada, se tardaron bastante.

09:05 hrs.: Por fin me llaman al pabellón y fuera de él debo esperar un poco más, pues el doctor aún no se vestía, más encima, cuando él llega, no tenía quien lo secundara y se devolvió a buscar a un Becado (alumno en último año de práctica). Entro a la sala de operaciones y hacen que me siente atrás de la cabeza de Jacque, de esa forma no podía ver nada de lo que los doctores hacían. Los que sí veían todo eran los observantes, unos 5 en el fondo de la pequeña sala estaban tomando notas mentales de lo que veían. Yo solamente le veía las caras a los doctores y escuchaba cuando se pedían las tijeras o decían "corta acá"... era eterno, por lo menos una media hora deben haber estado metiéndole cuchillo, tijeras y cauterizando a mi mujer.
09:52 hrs.: Nace la niña más linda que he visto salir del vientre de una mujer (recuerda que mi hijo anterior es varón). Lloró como si le estuvieran pegando, con unos pulmones tremendos daba a conocer que ya estaba en este mundo. Ahí fue que se me ocurrió mirar de donde venía y casi casi se me apaga la tele, pero me recuperé de inmediato y miré a mi hija mientras la limpiaban.
Cuando la acercan a la cara de su madre los llantos se detuvieron, solo la cercanía de su mamita lograron calmarla.

La sacan de la sala y yo la sigo, no quiero que se me pierda de vista, tengo que estar ahí cuando la limpien, la pesen, la midan y todo eso que le hacen a los bebés. 49 centímetros, 37,3° C., 3,310 kg., todo muy bien, hasta que el pediatra me dice "la tenemos que dejar hospitalizada". Ahí se me vino la noche, entre pregunta y pregunta que le hice al doctor comencé a sudar frío y me vi tan mal que todos los que estaban ahí se dieron cuenta. Me pasaron una silla y pude empezar a recuperar energías. Así logré seguir a mi hija hasta Neonatología.

Javierita sigue ahí, esperando que nos digan que ya se puede ir a casa, que la observación arrojó resultados negativos sobre lo que se creía, en eso está puesta nuestra fe y tenemos plena confianza que así será.

Con el pecho hinchado de orgullo y alegría hoy les presento a Javiera Belén Bustos González:


Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

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