Javierita salió igual que su hermanito, hacen su entrada como estrellas, se tardan tanto en salir que tiene que llegar la policía y sacarlos de camarines, en este caso, llega el doctor y los saca del vientre de su madre.
Gabriel alcanzó a cumplir 41 semanas y Javierita estará a 2 días de cumplir el mismo tiempo de gestación este próximo lunes cuando por fin pueda tenerla en mis brazos y llenarla de besos.
Se ha hecho largo este camino y no exento de sacrificios, sobre todo para Jacque, quien ya se cansa de tan solo levantarse a tomar un poco de agua.
Tuvimos que restringuir el consumo de azúcar hace algunos meses y eso sí que ha sido duro para nosotros. Ambos somos amantes de las tortas, pasteles, chocolates... todas cosas que tuvimos que dejar de lado para que Javierita venga al mundo lo más sana.
Por eso cuando me hablan de la "dulce espera" a mí se me hace un problema semántico, no sé si quieren decir que es dulce por lo lindo o porque todo es más dulce cuando se espera a un bebé. Lo que es yo, he sentido menos cosas dulces que de costumbre y si está endulzado es con esas gotitas mágicas que no sé hasta que punto son sanas, porque no tienen azúcar, pero con la cantidad de productos químicos que tiene no creo que sea lo más sano del mundo.
Hasta la comida chatarra ha quedado de lado todo este tiempo, y no es que yo como a menudo esas cosas, pero sí de vez en cuando me gusta comer pizza, sus buenas papas fritas, sus empanadas de queso con el aceite chorreando, en fin, todo eso ya volverá.
Desde el lunes, si no es que antes, volverán esas comidas, volverá el azúcar y comer sin medirse golosear un rato. Además comenzarán las mudas, los llantos de madrugada por su leche, el depertarse muy temprano los fines de semana...qué ricooooooo.
De verdad será rico, tener a mi hija en mis brazos mientras Gabriel se sube en mi espalda para jugar un rato en la cama. Claro que será rico, son momentos que se esperan con ansias por toda la familia y que queremos disfrutar con tutti.
Por supuesto que ha sido una dulce espera, larga, con sacrificios, pero una muy dulce espera.
Buenos días, buenas tardes, buenas noches.




