Después de unas cuantas manifestaciones, después de que la aprobación de la gente disminuyó y se acrecentó el descontento ciudadano por el manejo del país, después de muchos años en que los estudiantes no han sido escuchados, por fin hay un Gobierno que hace algo, pero como era de esperar, lo hace pensando en el bolsillo de los empresarios.
Es curioso, pero Chile es como el Paraíso para los inversionistas, saben muy bien que acá encontrarán las leyes que les permitan obtener los mejores beneficios, réditos y pasar por alto muchas cosas que en otros países son condenadas. Pero no es algo que espante mayormente a la gente, pues pareciera que todos están contentos con el sistema y por eso siguen eligiendo a los mismos parlamentarios para que hagan leyes en favor del empresario.
Hace ya bastantes años que la Educación pasó a ser un negocio en Chile. Fue en la dictadura, década de los 80, cuando ingresan al mercado los inversionistas privados y se empiezan a adueñar de la educación de calidad; la razón: ofrecen más dinero a los mejores profesores y ponen más lucas para mejorar la infraestructura, bibliotecas y perfeccionamiento de docentes.
El martes recién pasado el Presidente Sebastián Piñera se dirige a todo el país con un póster tamaño natural de Joaquín Lavín a su lado (no creo que haya sido él en carne y hueso, si ni se movió) y da a conocer una nueva manera de separar a las universidad donde una de esas categorías es de aquellas que pueden lucrar, pero que no recibirán aportes estatales.
Claro, por un lado transparenta algo que se realiza hace mucho tiempo, pero por otro lado el tema de la calidad de la Educación sigue igual de mal.
¿Qué ofrecerán aquellas universidad que lucran, donde sus estudiantes no podrán optar a créditos con aval del Estado, para que se matriculen en ella? La respuesta cae de cajón: mejor Educación, mejor infraestructura. O sea, los que no tengan dinero deben conformarse con una Educación de menor calidad y con menos cosas.
¿O es que acaso el Gobierno se hará cargo de que no haya diferencia en cuanto a la calidad en la educación? Porque eso no se dejó claro ni con éste discurso, ni con todos de aquellos que han tomado la batuta de Chile y se han olvidado de los estudiantes.
¿Quiénes son los que quedaron conformes con esto? Obviamente que los empresarios dueños de las universidad y sus rectores.
Sacar beneficios económicos con la Educación NO es el camino para que la mejoremos, pues mejorar la Educación significa que sea igual para todos, accesible a todos y que el mejor preparado no sea el que estudió en un Colegio o en una Universidad mejor pagada, sino aquel que se esforzó más y que estudió más que aquello que le exigieron para obtener su título.
¿Mejoraremos algún día?... lo dudo, cuando se quiso hacer algo así en Chile terminamos con un Golpe militar y con gente descontenta... ahora seguimos descontentos y estancados.
Buenos días, buenas tardes, buenas noches.
Es curioso, pero Chile es como el Paraíso para los inversionistas, saben muy bien que acá encontrarán las leyes que les permitan obtener los mejores beneficios, réditos y pasar por alto muchas cosas que en otros países son condenadas. Pero no es algo que espante mayormente a la gente, pues pareciera que todos están contentos con el sistema y por eso siguen eligiendo a los mismos parlamentarios para que hagan leyes en favor del empresario.
Hace ya bastantes años que la Educación pasó a ser un negocio en Chile. Fue en la dictadura, década de los 80, cuando ingresan al mercado los inversionistas privados y se empiezan a adueñar de la educación de calidad; la razón: ofrecen más dinero a los mejores profesores y ponen más lucas para mejorar la infraestructura, bibliotecas y perfeccionamiento de docentes.
El martes recién pasado el Presidente Sebastián Piñera se dirige a todo el país con un póster tamaño natural de Joaquín Lavín a su lado (no creo que haya sido él en carne y hueso, si ni se movió) y da a conocer una nueva manera de separar a las universidad donde una de esas categorías es de aquellas que pueden lucrar, pero que no recibirán aportes estatales.
Claro, por un lado transparenta algo que se realiza hace mucho tiempo, pero por otro lado el tema de la calidad de la Educación sigue igual de mal.
¿Qué ofrecerán aquellas universidad que lucran, donde sus estudiantes no podrán optar a créditos con aval del Estado, para que se matriculen en ella? La respuesta cae de cajón: mejor Educación, mejor infraestructura. O sea, los que no tengan dinero deben conformarse con una Educación de menor calidad y con menos cosas.
¿O es que acaso el Gobierno se hará cargo de que no haya diferencia en cuanto a la calidad en la educación? Porque eso no se dejó claro ni con éste discurso, ni con todos de aquellos que han tomado la batuta de Chile y se han olvidado de los estudiantes.
¿Quiénes son los que quedaron conformes con esto? Obviamente que los empresarios dueños de las universidad y sus rectores.
Sacar beneficios económicos con la Educación NO es el camino para que la mejoremos, pues mejorar la Educación significa que sea igual para todos, accesible a todos y que el mejor preparado no sea el que estudió en un Colegio o en una Universidad mejor pagada, sino aquel que se esforzó más y que estudió más que aquello que le exigieron para obtener su título.
¿Mejoraremos algún día?... lo dudo, cuando se quiso hacer algo así en Chile terminamos con un Golpe militar y con gente descontenta... ahora seguimos descontentos y estancados.
Buenos días, buenas tardes, buenas noches.



